La muerte de Rafael Bolívar García, de aproximadamente 63 años, un interno del patio 7 de la cárcel de San Sebastián de Ternera ha levantado nuevamente las voces al interior del penal para demandar mayor atención de la Administración Distrital.
García murió el sábado a las 5:00 de la tarde, aparentemente por causas naturales y al momento de la publicación de esta noticia su cadáver aún no había sido retirado del establecimiento carcelario.
Eduardo Montaño, presidente del sindicato del Inpec, en Cartagena, precisó que hace quince días también debieron esperar 12 horas por el levantamiento del cuerpo de otro recluso que falleció a las 7:00 a.m. y solo fue recogido a las 7:00 p.m. por el personal de una funeraria.
Sobre el tema, el Departamento Administrativo Distrital de Salud, Dadis, expidió un comunicado en el que explica que al medio día de este domingo, el cuerpo no había sido trasladado del penal porque un hijo del recluso se opone a la diligencia y exige que Medicina Legal le haga un estudio para determinar las razones del deceso.
El Dadis informó que el Inpec les comunicó oficialmente que Rafael Bolívar no presentó ningún síntoma que hiciera sospechar que padecía de COVID-19, además que en el patio 7 aún no se ha identificado ningún caso, no obstante, siguiendo los protocolos pertinentes se coordinó con la Fiduprevisora para que ayer mismo se le practicara una prueba post mortem dada la delicada situación de la cárcel de Ternera, donde se han confirmado 241 infectados.
“Según información recopilada por el médico que practicó las pruebas, la muerte del interno estaría asociada a la COVID -19, por lo que se siguieron los protocolos para estos casos”, precisó el Dadis.
El Departamento Distrital de Salud también afirmó que el mismo sábadola Alcaldía solicitó a una funeraria de la ciudad, con cargo a recursos del Estado, la continuación de los trámites para el sepelio, y se acordó con algunos familiares y el director de la cárcel que en la mañana de este domingo se procedería a la inhumación del cadáver en Jardines de Cartagena, pero esto no fue posible debido a la actitud de uno de los hijos.
EMERGENCIA SANITARIA
La sospecha de que Rafael Bolívar García haya muerto por el coronavirus en un patio del penal donde no se habían detectado casos aumenta la incertidumbre tanto de internos como de los funcionarios del Inpec.
“Hacemos un llamado al Distrito para que mejore su gestión frente a la crisis sanitaria que atraviesa la cárcel, toda vez que el 80% de los reclusos sindicados que están allí, aproximadamente 1.284, son responsabilidad de la Alcaldía de Cartagena”, Eduardo Montaño, presidente del sindicato del Inpec, en Cartagena.
El funcionario le solicita a las autoridades sanitarias de la ciudad que gestione a un hotel el traslado y la atención de siete guardias que dieron positivos en la prueba y se encuentran aislados hace 18 días en una sala del centro carcelario.
“La emergencia sanitaria que se vive en la cárcel de Ternera es preocupante, no tenemos los elementos de protección de bioseguridad necesarios. Aún estamos esperando los resultados de las pruebas del patio 3, lo que posiblemente aumente la cifra de contagiados”, precisó Montaño.
La cárcel de Ternera es del orden nacional, con una capacidad para 1.200 internos, pero actualmente hay 2.400, de los cuales solo 900 son condenados; el resto esperan que su situación judicial sea definida.
Montaño manifiesta que la critica situación de hacinamiento agravada por la pandemia amerita que el Concejo de Cartagena proponga un debate, y que en conjunto con la Procuraduría, la Defensoría y la Personería se acuerde una reunión con el alcalde William Dau para trazar una hoja de ruta que permita una mejor atención.
