Cartagena


“Es totalmente una persecución política”: Diana Martínez

La secretaria General de la administración de Dau habla sobre la decisión de la Contraloría, donde señalan que debe ser suspendida del cargo por supuestas irregularidades.

WENDY CHIMÁ P.

11 de octubre de 2020 12:00 AM

Desde que Cynthia Pérez Amador fue nombrada como primera Dama del Distrito por el alcalde William Dau, algunas personas comenzaron a especular sobre esta posición, pues alegaban que supuestamente no tenía el perfil necesario para cumplir este rol. Sin embargo, el alcalde de Cartagena siempre la ha defendido a “capa y espada”, incluso desde su época de campaña, donde la presentaba como su asesora y persona de confianza.

Pero las críticas se afianzaron aún más cuando se conoció que Pérez Amador tenía un contrato por Orden de Prestación de Servicios (OPS) por 7 millones 700 mil pesos mensuales. Muchos comenzaron a señalar que ese sueldo debía corresponder a personas que tengan un título profesional con posgrados. Incluso, se ha llegado a decir que Cynthia, supuestamente, falsificó algunos documentos y que solo sería bachiller, cosa que ella ha desmentido.

Ante esto, la Contraloría Distrital de Cartagena decidió iniciar un juicio de responsabilidad fiscal con alcances penales y disciplinarios contra funcionarios de la Alcaldía de Cartagena, tras dejar en firme un informe de presunto detrimento patrimonial en que se habría incurrido con el contrato de la primera Dama del Distrito, Cynthia Pérez Amador. Según la Contraloría, el detrimento patrimonial sería de $33.600.000.

Lo último que ordenó este órgano de control fue la suspensión de la secretaria General del Distrito, Diana Martínez Berrocal, quien habría suscrito los estudios previos que soportan el contrato de la primera Dama.

Según la Contraloría, el alcalde William Dau debe separar a la funcionaria de su cargo con el fin de que su permanencia no afecte la investigación en curso o pueda “comprometer aún más el patrimonio del Distrito de Cartagena”.

El Universal habló con Martínez Berrocal sobre esa decisión y esto fue lo que nos contó.

La Contraloría exige al Alcalde Dau que la suspenda porque podría interferir en la investigación que se adelanta contra Cynthia Pérez. ¿Usted qué piensa de esta decisión?

La decisión de la Contraloría carece de fundamento jurídico y fáctico. No existe ninguna evidencia material, que demuestre o permita presumir que yo pueda obstaculizar la investigación en curso. La decisión que hoy toma la Contraloría Distrital no tiene precedentes en Cartagena. Es una gran paradoja, que en esta ciudad, que ha sido saqueada durante muchos años sin misericordia, y con el silencio cómplice de los órganos de control, hoy se exija mi suspensión como secretaria General por haber hecho los estudios previos de un contrato de prestación de servicios, en el cual no fui yo la que seleccionó a la contratista, no soy su jefa, no soy su supervisora y tampoco soy la pagadora de ese contrato. No entiendo entonces cómo podría yo obstaculizar esa investigación.

¿Considera usted que es una persecución política?

Es totalmente una persecución política; siempre he sido respetuosa del Estado de Derecho y de las decisiones de los organismos de control, y al mismo tiempo soy consciente de que, como funcionaria soy sujeto de vigilancia y control de estos. Sin embargo, desde mi llegada al cargo todos han sido testigos cómo desde diferentes frentes he sido víctima de ataques políticos y personales, a través de redes sociales, con publicaciones sin ningún tipo de sustento, malintencionadas, con montajes burdos, buscando vulnerar mi buen nombre y mi honra. A pesar de eso, la ciudad ha visto en mí una servidora pública que no se ha dejado distraer por estas persecuciones. He seguido trabajando de manera incansable por Cartagena, sin detenerme en provocaciones.

El alcalde Dau se ha referido también a que a usted en particular la han querido tumbar del puesto porque es una piedra en el zapato. ¿A qué se refiere específicamente? ¿Por qué cree que desde el Concejo Distrital le quieren aplicar una moción de censura?

¡Claro que me quieren tumbar!, y el trasfondo de esto es que no he accedido a las presiones políticas, ni a los sobornos, ni a las propuestas extorsivas. A mí me cobran por no entregar el presupuesto público a los corruptos huérfanos del poder. Para nadie es un secreto que el contralor le debe su encargo a los concejales de la oposición, los mismos que me presentaron una proposición sin precedentes de más de 60 preguntas, con requerimiento de más de 2.000 copias y tres días perentorios para responder; negándome la solicitud de una prórroga, dado el volumen de la información solicitada, lo que parece más un juicio personal inquisitivo. Ojalá siempre hubiesen actuado con ese eficiente control político, le hubieran evitado tanto daño a la ciudad. Además, es un secreto a voces que al interior de la corporación se está fraguando contra mí una moción de censura, lo cual, teniendo en cuenta todos los antecedentes, no puede entenderse como un control político, sino más bien un juicio personal, algo ajeno a los principios democráticos y al Estado de Derecho.

¿Qué viene ahora con respecto a la orden de la Contraloría? ¿La acatará?

Somos respetuosos del Estado de Derecho y de las autoridades, sin que eso indique que deje de luchar por la defensa de mis derechos, así que ejerceré las acciones judiciales pertinentes en defensa de mi derecho al debido proceso. De lo que no puede quedar duda es que he actuado siempre dentro de la legalidad. Los que me conocen saben que soy una persona incorruptible, pero esto no se trata de mí, esto hace parte de un plan sistemático y muy bien calculado para desestabilizar al gabinete y debilitar al alcalde William Dau, buscando acabar con el gobierno de “Salvemos Juntos a Cartagena”. Esto no será lo que me va a derrumbar, mi compromiso y amor por Cartagena es mucho mayor. Y a los que creen que me debilitan con sus persecuciones, sepan que no me van a distraer de mis obligaciones, porque si este es el precio que debo pagar por servirle a la ciudad y cuidar los dineros públicos con integridad y ética, lo afrontaré con valentía. Pero no les entregaré los dineros del pueblo, no reparto contratos, ni burocracia, ni entregó coimas, ni nada me a doblegar. Aprovecho para darle las gracias a los ciudadanos, no solo a los que viven en Cartagena, sino en otras partes del país que me han manifestado su apoyo en las redes sociales. Vamos a dar la pelea hasta el final y así seguiremos cumpliéndole a la ciudad.