Cartagena


Familias en albergues, entre la incertidumbre y la esperanza

Son más de 500 familias afectadas las que han sido ubicadas en dos lugares que fueron habilitados temporalmente. Hablamos con algunas de estas personas, quienes nos contaron cómo ha sido el proceso.

WENDY CHIMÁ P.

18 de noviembre de 2020 12:00 AM

Una mezcla de tranquilidad, zozobra, esperanza, tristeza y alegría es lo que se ve y se siente en el Coliseo Rocky Valdez y en el Coliseo de Combates, los dos lugares habilitados por la Alcaldía de Cartagena y la Gobernación de Bolívar para albergar a todas esas familias que se han visto afectadas por las lluvias que cayeron este fin de semana debido al paso del huracán Iota.

“No sabemos qué pasará ni cuánto tiempo más estaremos aquí. Necesitamos comida y ayuda para reconstruir nuestras viviendas”, esa es la frase que más se escucha en estos albergues, donde las familias, la mayoría compuesta por venezolanos, esperan que desde el gobierno local y nacional puedan ayudarlos para salir adelante.

Según la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres (OAGRD), en el Coliseo de Combates hay albergadas 355 personas, de las cuales 156 son niños, mientras que en el Coliseo Rocky Valdez hay 204 personas, de estas 115 son menores de edad.

Las historias

Los más felices en estos momentos son los niños, quienes sin entender la situación por la que están pasando y sin saber por qué están durmiendo en esos lugares, ríen, cantan y bailan, algo que alegra a sus padres, quienes lo único que piensan es en cuándo bajará el agua en sus casas para ver qué quedó en sus viviendas y así tener un nuevo comienzo.

“Nosotros llegamos aquí el domingo, como la casa tiene una parte en material, otra en tabla y el piso de arena, el agua se nos metió y dejó todo eso hecho un desastre. Cómo pudimos nos fuimos donde una vecina, y de allá nos vinimos para acá, buscando algo mejor para mi hermano que está en silla de ruedas, tiene parálisis”, dijo Lenis Julio, quien reside en el sector Zarabanda de Olaya Herrera, de donde se vino con dos meses de embarazo, su hermano y sus padres, al Coliseo Rocky Valdez.

En este mismo lugar, Viviana Dávila y Yeris Jiménez, quienes vienen del barrio Pambelé de Bayunca, contaron que “el agua nos llegaba hasta la cintura y nos tocó salir corriendo buscando refugio hasta que nos trajeron acá, después de verificar que estábamos en malas condiciones”.

Viviana, quien tiene 3 hijos, lo primero que pensó fue en protegerlos a ellos, “cuando el agua comenzó a subir, le dije a mi esposo que teníamos que mirar qué íbamos a hacer y fue así como nos ayudaron para traernos hasta acá, ahora esperamos que allá baje el agua para poder regresar y ver qué se salvó”.

En el Coliseo de Combate las circunstancias son casi las mismas. “Las cuatro casas de tabla en que vivíamos se nos cayó. La loma que estaba detrás se deslizó, quedamos prácticamente en la calle, por lo que no tuvimos de otra que salir corriendo con los niños en brazos”, cuenta Yeni Vargas, quien reside en Nariño junto a 3 adultos más y 9 niños, todos menores de 10 años.

Elsa Ramírez, con 7 meses de embarazo y 3 hijos más, no tuvo más opción que llegar al albergue, pues el agua había hecho estragos, “el agua nos sorprendió, vivimos en arriendo en Isla de Belén en Fredonia y el agua se nos metió mucho, por eso tuvimos que salir, pero mi esposo se quedó allá cuidando lo poco que se salvó”.

Plan de acción

“Venimos a hacer un plan de acción para la ciudad, en conjunto con el señor alcalde y su gabinete, para determinar cuáles son los temas prioritarios que necesita la ciudad, tanto en lo relacionado por las inundaciones causadas por la tormenta (hoy huracán) y las lluvias permanentes que están cayendo, así como para unos temas estructurales que se ven afectados cuando hay intensidad de lluvias”, dijo la ministra del Interior, Alicia Arango Olmos.

En esta reunión estuvieron los secretarios de Planeación, General, Educación, Participación, Infraestructura y Hacienda. También Gestión del Riesgo, Corvivienda, Cooperación Internacional, Valorización, DATT, PES, EPA y Edurbe.

Permiso para salir

En las afueras del Coliseo de Combates estaba la señora Neidilia Gómez, quien reside en el sector Zarabanda en Olaya Herrera. Ella asegura: “Yo llegué aquí el sábado y salí ayer porque quería ver cómo estaba mi casita, pero por la lluvia no pude regresar y hoy (ayer) que vengo me dicen que ya no puedo entrar y ahora no tengo dónde pasar la noche”.

Ante esto, El Universal conoció que todo aquel que salga de los albergues, debe tener un permiso que indique que saldrá pero regresará, de lo contrario no puede volver a ingresar.

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