Habitantes de Nueva Venecia viven entre aludes y pandillas

24 de octubre de 2018 12:00 AM

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El invierno de este año ha sido terrorífico para el barrio Nueva Venecia.

En cuanto comienza un nuevo aguacero, lo primero que piensan los residentes es que se presentarán dos o tres deslizamientos de tierra con inundaciones incluidas, dos accidentes que producen damnificados, a quienes hay que buscarles techo y alimentos mientras recuperan sus pertenencias.

El barrio fue fundado hace 27 años entre lomas escarpadas, que ahora parecen no resistir el socavamiento que se necesitó para echar los cimientos de las 722 viviendas que se reparten entre los sectores Central, Acopor, La Luz y Horizonte.

Pero no todo es alto: también hay zonas hondas, donde las corrientes pluviales descansan después de venir corriendo desde los barrios vecinos e inundan calles, patios y terrazas de las familias más expuestas.

Nueva Venecia pertenece a la Localidad 3. Está poblado por 1.500 residentes y tiene como vecinos los barrios Nelson Mandela, Manuela Vergara de Curi, La Esmeralda y 3 de Junio.

“Todos los años es lo mismo --afirma Maribel Zabala, presidenta de la Junta de Acción Comunal--: cada vez que hay derrumbes y casas destechadas, vienen los funcionarios del Distrito, toman fotos, recogen firmas y se les vuelve a ver cuando ocurre otra emergencia. Y lo que estamos necesitando es una gran inversión en muros de contención, canales pluviales y arreglos de vías”.

De hecho, ninguna de las calles internas de Nueva Venecia está pavimentada, únicamente la principal que debe compartir con sus vecinos Nelson Mandela y El Nazareno.

De manera que el barrio se vuelve intransitable hasta para los peatones, dado que, con cada aguacero, las vías se muestran como una sola masa de barro rojizo al que algunos vecinos han tratado de amansar echando las sobras del cemento de algunas construcciones.

Pero la lluvia nunca viene sola. Cada precipitación es acompañada de riñas entre pandilleros de Nueva Venecia, 7 de Diciembre, 3 de Junio y Manuela Vergara de Curi, quienes se enfrentan con sus iguales de los barrios El Nazareno y Nelson Mandela.

“En la vía pavimentada --explica Jairo Sarkar, otro miembro de la JAC-- hay una cancha de microfútbol que casi no se usa para jugar, porque es el escenario que escogieron los jóvenes pandilleros para armar sus trifulcas. Pero los perjudicados son los residentes cercanos a la cancha, cuyas casas siempre terminan con los techos y las ventanas rotas”.

En alguna ocasión, los líderes comunales lograron que la Secretaría de Participación Ciudadana del Distrito diseñara un programa de rescate de pandilleros, algunos de los cuales recibieron ayudas para fundar negocios independientes, mientrasotros fueron incluidos en actividades deportivas;  el resto, en misiones de corte cívico.

“Pero --advierte Luis Tovar, de la JAC--, los pandilleros que tenemos ahora, eran niños cuando los que el Distrito rescató estaban activos. Ahora los antiguos niños son adolescentes que heredaron las malas mañas de los primeros”.

No obstante, Maribel Zabala considera que el Gobierno Distrital no está haciendo una inversión social suficiente, “porque cuando raras veces vienen, reúnen a los muchachos, les regalan algunas cosas, se toman fotos, se van y hasta nunca. Los trabajadores comunales les servimos de idiotas útiles a los que tienen Órdenes de Prestación de Servicios (OPS) en el Distrito, para que inventen sus proyectos y  se ganen una plata, pero el problema continúa y cada vez es peor”.

Aseguran que lo mismo sucede con las adolescentes embarazadas, otro fenómeno creciente no solo en Nueva Venecia sino también en los sectores circunvecinos.

OTROS PUNTOS

**Las invasiones de los alrededores no tienen líderes comunales. Por eso, a los residentes les toca buscar la gestión de la JACde Nueva Venecia.
**El sector Horizonte no tiene gas domiciliarios.
**El sector La Luz es el peor de todos: carece de alcantarillado y las casas se levantan en medio de excretas.
**No hay espacios deportivos, ni salón comunal. Los jóvenes van a la cancha del barrio La Esmeralda, pero eso significa enfrentamientos con los jóvenes de allá.
**No hay instituciones educativas ni puesto de salud.
**Los pacientes usan el puesto de salud de Villa Hermosa, pero los atracan cuando van o cuando regresan.
**El CAI de Mandela, en realidad queda en Nueva Venecia, pero es poco lo que los policías pueden hacer contra las riñas de pandillas.
**El sentido de pertenencia cuenta con muchos adeptos.

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