$37.810 millones es el presunto detrimento patrimonial que habría causado el exalcalde Dionisio Vélez en los contratos celebrados para realizar estudios, construcciones y remodelaciones en 39 centros de salud de la ESE Hospital Local Cartagena de Indias, que por falta de presupuesto pasaron a ser 25 y a la fecha solo se han entregado ocho.
Hablar de miles de millones suele ser un cálculo frío en el que quizás juega la imaginación, sin embargo, toma otro sentido cuando es perceptible y palpable, cuando el daño es evidente y la desidia estatal se convierte en el pan de cada día que afecta a quienes más lo necesitan y juega con un derecho tan fundamental como la salud.
Durante este fin de semana, el Consorcio Salud Caribe 2020, encargado de reanudar obras en cuatro centros de salud contemplados en el contrato 002-2014 del Dadis, comenzó trabajos preliminares como limpieza e inventario de daños para ganar un poco de tiempo mientras sale el acta de inicio. (Lea: Después de 5 años se reanudarán obras en centros de salud de Cartagena)
Según manifestó el secretario de Infraestructura, Gonzalo Jácome, estos trabajos preliminares los está realizando el consorcio por cuenta propia ya que se espera que en los últimos días el Concejo dé el último paso para la aprobación del proyecto de acuerdo que permitirá reincorporar $21.930 millones y así finalizar los centros de salud paralizados hace más de cinco años.
“Nosotros presentamos un plan para trabajar de lunes a lunes, 24 horas al día; se van a trabajar 3 turnos de personal de mano de obra no calificada y dos turnos de mano de obra calificada. Al personal se le va a pagar lo de ley y no se va a detener en ningún momento la obra. Ya estamos cumpliendo con unas condiciones que nos exige la aseguradora para que nos entreguen la póliza y poder comenzar la obra. La comunidad puede estar tranquila porque para los CAP de Barú, Bayunca y los hospitales de Canapote y El Pozón, van a cumplirse las entregas en los tiempos estipulados”, afirmó Joseph Márquez, representante legal del Consorcio Salud Caribe.
Lo que por fuera parece un simple y pequeño CAP toma otro sentido al ingresar. Luego de caminar unos metros y pasar el área de recepción, está levantada una edificación de dos pisos cuyo avance es evidente: 97%. Sin embargo, con el paso de los años, las arañas han tejido sus redes en todos los lugares de la edificación, el polvo ha tapado el color de la pintura, el mobiliario se ha llenado de óxido, en los techos hay huecos por montón y una parte de las redes eléctricas y de gases se ven a simple vista. Un CAP que estaba casi listo para cortar cinta pero que ahora deberá ser nuevamente intervenido por al menos 60 días.
“Hemos identificado que hay algunas cosas que son demasiado expeditas que se hayan dañado y parece que fueron manos criminales, es solo un supuesto porque no lo podemos asegurar. Hacen falta unos elementos como cielos rasos y unidades internas y externas de aires acondicionados, por lo que se asemeja a un acto delictivo por sus altos valores”, indicó el secretario de Infraestructura.
Por otra parte, para Pedro Ortega, presidente del Consejo Comunitario de Bayunca, el reinicio de estas obras es una esperanza para la comunidad, ya que en Bayunca viven aproximadamente 30 mil personas y llegan habitantes de Pontezuela, Arroyo de Piedra e incluso de Clemencia o Santa Catalina, para recibir atención de salud.
“Ojalá y ahora sí terminen esto de una vez”, expresó un habitante de El Pozón mientras veía la inspección que se hacía en el lugar y esperaba que lo atendieran en la única parte donde se presta el servicio de salud.
El Hospital de El Pozón, a diferencia de los otros, funciona parcialmente en medio de una edificación cuya construcción quedó paralizada en un 47% y actualmente está invadida por el polvo, el monte y la humedad. El soñado hospital es solo paredes, charcos de agua, redes eléctricas y de gas.

“Lo que se está buscando en el nuevo cronograma de actividad es terminar el área nueva en 2 a 3 meses e inmediatamente se acabe con esto, pasar la parte vieja del hospital (que actualmente está funcionando) para acá y entraríamos a intervenir eso allá porque no se puede trabajar en los dos lugares a la vez y afectar el servicio que se está prestando”, detalló Luis Pinedo, arquitecto de la Secretaría de Infraestructura.
La segunda etapa de este hospital tardará alrededor de cinco meses y una vez esté lista, el hospital en general contará con servicios de consulta externa, odontología, entre otros.
Al igual que El Pozón, el Hospital de Canapote quedó paralizado cuando la obra estaba en un 47% y actualmente solo presta el servicio de urgencias. Los ciudadanos reciben la atención en unos cuantos metros del primer piso, mientras que el resto es obra gris. Paredes inconclusas, ventanas sin protección, redes eléctricas a simple vista y escombros por todos lados.

“Estructuralmente está muy bien para lo que se esperaba después de que cesaran actividades en el 2017, el deterioro del tiempo no ha sido significativo (...) Ahora tenemos que terminar unas placas en el primer piso, desplazar las áreas que están en funcionamiento hacia una instalación externa para que puedan seguir operando con total normalidad, y del resto es la parte hidrosanitaria, eléctrica y hacer unas pruebas en la red de oxígenos y acabados”, contó Joseph Márquez, representante de CSC.
De acuerdo con el cronograma de trabajo, la primera etapa del hospital tomará dos meses y la segunda cinco meses.
El CAP de esta población insular es, según CSC, el que está un poco mejor que los demás. Sin embargo, debido a la lejanía aún no se han comenzado los trabajos preliminares de limpieza e inspección.
Esta obra quedó en un 40% de avance y una vez sea terminado prestará medicina general, medicina PyP, enfermería, urgencias, reanimación, sala de curaciones, vacunación, toma de muestras, ginecología, odontología y laboratorios.
