La crisis sanitaria causada por el coronavirus tiene en una situación crítica el funcionamiento de Transcaribe en Cartagena. Mientras un grupo de conductores denuncia que sus contratos fueron suspendidos, la empresa Transambiental asegura que la operación del sistema está a punto de ser inviable sino se toman medidas.
La denuncia la hicieron los conductores en un video, en el que acusan que Transambiental les suspendió el contrato a 34 de ellos de forma unilateral porque se negaron a aceptar una disminución del sueldo que les propusieron durante la cuarentena en la que está el país.
“Íbamos a estar ganando aproximadamente 250 mil pesos quincenales, pero aquí hay compañeros que tienen hijos pequeños, pagan arriendos, servicios, comida, por lo que no dan los gastos para sustentarnos con ese salario”, explican en el video.
“Al intentar negociar con ellos, la empresa no encuentra otra solución sino suspendernos los contratos laborales sin un tiempo específico, sin autorización del Mintrabajo, de manera arbitraria nos suspenden los contratos y desconocen nuestras necesidades”, añaden.
SITUACIÓN CRÍTICA
Pero como a otras empresas, la situación de confinamiento tiene a los operadores de Transcaribe funcionando al límite de sus capacidades. Así lo asegura Mauricio Sandoval Tami, gerente de Trasambiental, quien reconoció que hubo una suspensión temporal de contratos debido al déficit financiero que afrontan.
Sandoval Tami explica que pasaron de movilizar a unos 140 mil pasajeros diarios en tiempos normales a solo 3.600 durante la cuarentena, lo que significa una disminución del 97 % en la demanda.
Por esto, el operador solo tiene diez buses en circulación por día, para los que programan a 30 conductores de los 269 vinculados.
El gerente asegura que esa reducción los ha llevado a percibir solo 29 millones de pesos semanales, mientras que antes de la cuarentena recibían 717 millones. “La nómina de conductores cuesta 550 millones, solo los conductores”, apunta.
“En Transambiental, con el ánimo de superar la crisis, hemos hecho todos los esfuerzos para, ante la situación, analizar qué escenarios podemos mantener. En ese sentido y siguiendo las recomendaciones de las autoridades, Transambiental ha venido invitando a vacaciones, ajustes de horarios flexibles, invitamos a los operadores a una licencia no remunerada, porque con el ingreso no tenemos como soportar el pagarlas remuneradas en sus casas. Se propuso, teniendo en cuenta que la operación está reducida y que van a trabajar menos del 10% de lo que trabajan en un mes, una reducción del 50% del salario y el 90% se acogió”, cuenta.
Señaló que están tomando medidas para salvaguardar la mayor cantidad de puestos de trabajo, pues el déficit que soportan es elevado y los llevó a la suspensión temporal de algunos trabajadores, a los que, sostiene, les siguen pagando las prestaciones y coberturas sociales.
Confirmó que los trabajadores a los que les suspendieron los contratos hasta que finalice la emergencia son aquellos que no se vincularon a las propuestas de Transambiental ni plantearon ninguna iniciativa para afrontar la crisis.
UN PROBLEMA MAYOR

El confinamiento causado en el país por la COVID-19 ha agudizado una crisis que, sin embargo, es más estructural en cuanto a Transcaribe y la mayoría de los sistemas masivos de transporte en Colombia.
Ya sumidos en déficits financieros antes de que el coronavirus trastocara la economía y la vida cotidiana, el gerente de Transambiental reveló que en conjunto con los SITM de otras ciudades enviaron solicitudes de un plan de salvamento al Gobierno Nacional, pues en la situación actual corren el riesgo de parar la operación.
En una respuesta del Ministerio de Transporte se les explica que varias de las solicitudes se deben coordinar y acordar con los gobiernos locales. Sin embargo, en el caso de Cartagena, asevera Mauricio Sandoval que el Distrito les ha incumplido incluso antes de que empezara la crisis del coronavirus.
Estos incumplimientos van, dice, desde el retraso en el incremento de la tarifa del pasaje hasta en la no apropiación de recursos para solventar el déficit del sistema.
“Lo grave de esto, señor Presidente, es que las alcaldías municipales y distritales y las áreas metropolitanas, que valga decirlo, en muchos de los casos vienen de tiempo atrás incumpliendo los Contratos de Concesión vigentes, ante esta emergencia se han desentendido de sus propias responsabilidades bajo el argumento de que se trata de una emergencia nacional y, por tanto, las soluciones a los sistemas de transporte deben ser adoptadas por el gobierno central y no por las entidades territoriales”, explican los SITM del país en una carta enviada al presidente Iván Duque.
En otra carta, dirigida a Transcaribe, Transambiental sostiene que, de no cubrirse el saldo negativo que arrastran durante la emergencia, tendrán que parar su operación.
“Si no se generan recursos para soportar la operación definida en los decretos de restricción de capacidad al 35% se va terminar parando la operación de los sistemas en el muy corto plazo”, apuntó Mauricio Sandoval.
