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Columna

Toño Flores - Marca Registrada

“Conociendo los sabores de las grandes embotelladoras, creó Toño Flores su propio producto, un delicioso jugo de maíz…”.

Willy Martínez

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No se ha estudiado el caso Toño Flores por la Andi, Fenalco y Cámara de Comercio. Con su genio y visión empresarial, estuvo a punto de quebrar Coca-Cola. Asesorado por su padre, que venía de trabajar en el Banco Unión y Barbur Hermanos, decidió abrir cuatro tiendas en Manga y organizó compras en volumen para surtirlas a todas. Escucharlo resultaba ser un ejercicio para comprender el emprendimiento empresarial en Cartagena. Poca gente supo que un joven que, a nombre de Gaseosas Lux vino a investigar el consumo de Piña Lux en esta ciudad, se llamaba Carlos Ardila Lule y era gerente de ventas de esa empresa. Antonio Fuentes, propietario de Estudios Fuentes cerca del puente Jiménez, se presentó con Ardila a El Trébol, donde se reunían los grupos musicales. Ese día estaban los Corraleros de Majagual y Daniel Santos, cuando este grababa con Pedro Laza, “El chivo”.

Conociendo los sabores de las grandes embotelladoras, creó Toño Flores su propio producto, un delicioso jugo de maíz. No contando con publicidad en la TV y la radio, le agregó un estribillo que él mismo entonaba: “Si quieres ser feliz, toma jugo de maíz”. Sus dichos eran un valor agregado que estimulaba la compra. Cantó Daniel Santos con Toño ese estribillo y en minutos se vendió todo el jugo de la tienda. Siempre recordó Toño a Daniel Santos y el día que lo invité a caminar por Manga, en la cafetería de Villa Susana, me contó gran parte de su vida empresarial. Cantó “El Chivo”, de José María Peñaranda, le agregó música con su sonora garganta, y con golpes rítmicos en la mesa formaba una orquesta completa. Para asombro de los clientes del supermercado, Toño entonaba: “Juana Peña tenía un chivo/Que era muy enamorado/ Y lo tenía de reserva / Por eso estaba encerrado/Pero un día se lo prestó/ A la vecina María / Que tenía catorce chivas / Y que chivo no tenía / Juana su chivo prestó/ Sin saber lo que pasó/ Cuando Juana fue a buscar/ Su chivo solo encontró/ Los cachos y la quijá/ Y el chivito no era na/

Rodeado de tantos clientes aplaudiéndolo y observando un botellero lleno de bebidas, lamentaba la ausencia de su jugo de maíz, lo imaginaba en finas botellas, tapas de rosca y etiquetas con su rostro. Toño fue un personaje que trascendió en la ciudad. Estuvo dispuesto a registrar su nombre y el producto bandera de su negocio ante patentes y marcas. La solicitud se titulaba: Toño Flores y el mejor jugo de maíz del mundo. Y, al final, remataba: “Si quieres ser feliz, toma jugo de maíz”. Hecho en Manga - Marca Registrada.

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