Cartagena


“Que nos digan si después seguiremos en las playas”: servidores turísticos

La manifestación que paralizó el tráfico vehicular en Bocagrande, fue promovida por servidores turísticos que trabajan en las playas y que temen quedar ‘en el aire’ cuando finalicen las obras de protección costera.

NÉSTOR CASTELLAR ACOSTA

02 de septiembre de 2021 12:00 AM

Para noviembre se tiene contemplado el tan anhelado inicio del macroproyecto de protección costera en Cartagena, que busca mitigar los impactos del cambio climático como inundaciones por el aumento de la marea o erosión en diversas zonas.

Esta ambiciosa obra se llevará a cabo en El Laguito, Bocagrande, Centro, El Cabrero, Marbella y Crespo, aunque se hará por fases y la primera solo contempla intervenciones en El Laguito y Bocagrande. Justamente para realizar los trabajos es necesario desocupar las playas y por ende suspender las actividades económicas de cientos de ciudadanos que derivan el sustento diario de sus familias mediante el turismo.

Para estas personas, el panorama es incierto y aunque han asistido a diversas reuniones de socialización del proyecto, aún no tienen certezas de lo que ocurrirá cuando finalice la obra, pues temen ser desterrados para siempre de las playas y quedar ‘en el aire’.

Ayer, motivados por la incertidumbre y con el propósito de que les den respuestas claras, se tomaron las vías de hecho y bloquearon por cerca de tres horas el sector turístico de Bocagrande y del Centro Histórico.

(Lea: [Video] Multitudinarias protestas en Bocagrande toman rumbo al Centro).

La manifestación se inició a las 9 de la mañana desde la Tercera Avenida de Bocagrande, llegó a la Base Naval, siguió hasta el muelle de La Bodeguita y posteriormente a la Torre del Reloj para finalmente arribar a los bajos de la Alcaldía de Cartagena en la Plaza de la Aduana.

“Más allá del tema compensatorio durante los meses de labores, lo que necesita nuestra gente es que le definan qué va a pasar después con todos ellos, necesitamos saber si vamos a regresar al territorio, qué pasará con nuestros carperos, vendedores de raspaos, de jugos, de almuerzos, de gafas, con las masajistas, con las palenqueras, con las más de 20 organizaciones que llevan toda la vida trabajando honradamente en las playas. Sabemos que aquí se hará un cambio total, que se creará un avenida, un paseo peatonal, habrá una modificación del entorno paisajístico y terrenal de Bocagrande, pero, después que hagan todo eso nuestra gente qué, ¿qué pasará con estas miles de personas?”, expresó el abogado y reconocido defensor de las causas de la zona insular, Wilman Herrera Imitola, uno de los líderes de la manifestación.

Aquí estamos peleando por nuestros derechos. La gente decidió perder un día de trabajo para apoyar la causa, eso demuestra que lo que más les interesa es su futuro”.

Wilman Herrera, líder de la manifestación.

No los atendieron

La marcha fue pacífica. Fueron cerca de tres horas de manifestación en las que el impacto fue evidente, pues se registraron trancones descomunales y se tornó imposible entrar o salir de Bocagrande en ese lapso. El Centro también se congestionó, sin embargo no hubo alteraciones de orden público.

La marcha solo abrió paso para tres ambulancias y dos taxis que llevaban urgencias médicas. Buses de Transcaribe, vehículos particulares y hasta los motorizados debieron esperar el final de la protesta a las 12:30 del mediodía para que se empezara a restablecer el tráfico paulatinamente y así seguir su camino.

Pese a todo ello, uno de los propósitos de los manifestantes no se cumplió, ya que el alcalde William Dau no los atendió. Incluso, se cree que el mandatario abandonó el Palacio de la Aduana por una puerta trasera. La que sí bajó a tratar de conversar con los protestantes fue la directora del Dadis, Johana Bueno, más otros funcionarios de Valorización Distrital, pero los hicieron regresar porque querían hablar directamente con Dau.

(Lea: “Dau, te vas a arrepentir”: manifestantes tras supuesta “huida” del alcalde).

Ante la falta de atención, los ánimos en ese momento se caldearon pero afortunadamente la situación no pasó a mayores, pues los líderes de la marcha así lo recomendaron, ya que el objetivo de hacerse sentir y sentar el primer precedente se había cumplido a cabalidad.

Advirtieron que la próxima semana harán una manifestación mayor y se encadenarán en los bajos de la Alcaldía de manera indefinida.

Ya fueron censados

Aunque desde la Alcaldía de Cartagena no se pronunciaron sobre la protesta de ayer, recientemente Nelly Gómez, del equipo de apoyo jurídico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el proyecto de protección costera, le dijo a El Universal que se prepararon unas compensaciones económicas para estas personas, las cuales ya fueron censadas.

“En este proceso se contó con la participación activa de diferentes secretarías de la Alcaldía y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. A través de estas mesas de trabajo se estableció un aproximado de 2.158 vendedores y 1.400 pescadores”, explicó, añadiendo que las listas fueron incluyentes al tener en cuenta tanto a asociaciones como a trabajadores independientes.

A cada uno de estos actores se les diseñará un modelo de compensación basado en criterios económicos, estadísticos y jurídicos. Sobre la posibilidad de que haya “colados”, Gómez aseguró que se cuenta con la evidencia suficiente para evitar este tipo de situaciones.

Lo que podría pasar a futuro
El Plan 4C, una herramienta creada por la Alcaldía de Cartagena para exponer el panorama al año 2040, asegura que dentro de 19 años estarán bajo amenaza de inundación el 100% de las playas, 26,2% de las viviendas, 86% del patrimonio histórico, 28% de la industria y 35% de la infraestructura vial.
Esto se hará en principio en el proyecto

El megaproyecto de protección costera se dividió en dos fases: la primera desde el espolón Iribarren en El Laguito hasta el Centro Histórico; y la segunda, desde El Cabrero hasta el Túnel de Crespo. La primera fase fue adjudicada al Consorcio Proplaya, por un valor de 160 mil millones de pesos, de los cuales 60 mil millones corresponden a recursos del Distrito y 100 mil millones de la nación.

Las obras en su primera fase incluyen la construcción de seis espolones y la conformación de playas en Bocagrande con 80 metros de ancho, un sistema de drenaje pluvial en la Carrera Primera para evacuación de las aguas lluvias hacia el mar, además de la protección marginal desde el edificio Seguros Bolívar hasta el Centro.

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