“Tengo 25 años y casi me muero, esto no es un juego”

14 de julio de 2020 12:00 AM
“Tengo 25 años y casi me muero, esto no es un juego”
El joven está muy agradecido con el personal médico de la Clínica Crecer, donde lograron estabilizarlo y devolverlo sano y salvo a su familia. //Cortesía.

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

Independientemente de la edad, nadie está exento de sufrir graves consecuencias por el COVID-19. En Cartagena murió hace un par de semanas un niño de 11 años y también han sido varios los fallecimientos en personas entre 20 y 30 años, y muchos de la población adulta que no hacían parte de la tercera edad.

(Lea: Cartagena registra 123 nuevos casos y tres nuevas muertes por COVID-19).

Sin embargo, en el pensar popular se cree que solo mueren y sufren los adultos mayores. El joven Jairo Yepes Buelvas, un cartagenero de 25 años, da testimonio de que la realidad es otra, pues él, a pesar de su corta edad y de ser una persona sana, vivió días de angustia en los que incluso pensó que se iba a morir por culpa del feroz virus que ha cobrado la vida de casi 400 personas en esta ciudad.

Yepes estuvo en una Unidad de Cuidados Intensivos durante varios días y los médicos decían que solo un milagro lo salvaría, pues al parecer tenía más del 90 por ciento de los pulmones infectados. En total duró más de dos semanas hospitalizado y hace tres días, el sábado 11 de julio, regresó a su casa y hoy quiere dar a conocer su testimonio.

“Los primeros días tuve fiebre alta, perdí el olfato y el gusto, y se me dificultaba la respiración. Fui a la EPS y me devolvieron para la casa con medicamentos y puf (inhalador), pero nada me sirvió. Yo no mejoraba. También tomé bebidas caseras y no funcionaron. Me empecé a asustar al ver que los días pasaban y todo seguía igual, así que el 24 de junio me fui para la clínica porque sentía que me faltaba mucho el oxígeno. Llegué a las 10 de la mañana a Salud Total. En la tarde me pasaron para Gestión Salud en San Fernando, y en la madrugada del día siguiente me llevaron a la clínica Crecer. Desde el primer momento en todas partes se dieron cuenta de que mi caso era grave y enseguida me fueron poniendo oxígeno. En las placas me salió que tenía el 90 por ciento de los pulmones infectados”, relató Jairo.

Su angustia en una UCI

El muchacho cuenta que esa primera noche no pudo dormir de la preocupación, ni tampoco en las noches posteriores. Su angustia era grande y pensó que se iba a morir porque no mostraba mejoría. “Me colocaron oxígeno artificial para ver cómo evolucionaba. Empecé a perder la noción del tiempo, me daban medicamentos y no funcionaban. Los doctores decían que me salvaba un milagro. Uno en esos momentos entra en depresión, se angustia, se desespera. Nos tienen que bañar, nos limpian, son momentos muy difíciles, estar ahí solos sin la familia. Yo estaba conectado por todo el cuerpo. Gracias a Dios a la siguiente semana empecé a estabilizarme, todo el personal médico se sorprendió, días después me colocaron un respirador más pequeño y más tarde empecé a hacer terapias respiratorias. A los 12 días me pasaron para piso y empecé a hacer cosas por mí mismo”, añade el joven.

Finalmente, el pasado sábado le dieron el alta médica y hoy reposa en su casa, en la urbanización Brisas de Galicia, aledaña a la Vía Circunvalar. Jairo dice que la vida le dio una segunda oportunidad y está muy agradecido por ello. Fueron dos semanas de sufrimiento, de agonía y de incertidumbre por no saber qué pasaría. Su enfermedad, para él, es un misterio. Manifiesta que no tenía patologías de base y no fumaba.

(Lea: Pese al aumento de contagios, Duque apuesta a las cuarentenas por regiones).

Este es su mensaje

A la fecha, el joven no sabe cómo se contagió, pero cree que fue en el ejercicio de sus funciones como preventista de una compañía de bebidas gaseosas. Dice que se protegía mucho y cumplía con los protocolos, pero visitando las tiendas quizá alguien le pegó el virus. Paradójicamente, su esposa, también joven, dio positiva al COVID pero no presentó síntomas y manejó su recuperación en casa.

¿Por qué a dos personas jóvenes y saludables los ataca el virus y solo una se agrava? Son inquietudes que la ciencia y la medicina deben resolver. Por lo pronto, Jairo pide que todos, indistintamente de su edad, extremen medidas para protegerse. “Esto no es un juego, a mí ese virus por poco me mata, estar en un hospital tanto tiempo y solo, es una angustia terrible. Uno no sabe si va a regresar a su casa. Por favor no salgan a la calle si no es necesario. No se engañen, a los jóvenes también nos afecta y muchos han muerto por no prestar atención. Cuídense y cuiden a sus familiares”, finalizó el revitalizado muchacho.

Para destacar...

Tanto la esposa como él, arrojaron negativos en las últimas pruebas que les hicieron de COVID-19.

En su convalecencia, el joven estuvo internado con personas mayores que no sabe si lograron salvarse. Supo que una mujer murió en esos días.

El joven cree que se afectó más los primeros días, cuando le empezaban los síntomas, porque siguió trabajando y se mojó dos veces con lluvias.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Cartagena

DE INTERÉS