En una de las principales arterias viales de Cartagena, el Corredor de Carga, se encuentra un problema que pone en riesgo la seguridad de los conductores y genera mucha frustración en la ciudadanía.
Dos enormes huecos, ubicados antes de la entrada al barrio Manga y frente al barrio Martínez Martelo, se han convertido en un peligroso obstáculo en la vía, a pesar de haber sido reparados por personas particulares hace apenas dos meses.
El primer hueco, que se formó hace a principios de julio durante un aguacero, fue levemente arreglado con esfuerzos propios de unos jóvenes que trabajaron a cambio de algunas monedas. Tres latas de arena, tres de china y media bolsa de cemento fueron suficientes para tapar la cavidad, pero lamentablemente el parche no ha resistido las condiciones climáticas y el tráfico constante, dejando al descubierto nuevamente un agujero profundo. Lea: ¿Quiénes son los Tapahuecos? Ni $50 mil se gastaron en el ‘cráter’ antes de Manga
Lo que agrava aún más la situación es la presencia de un segundo hueco ubicado a tan solo dos metros de distancia. Ambos se ubican en el carril del centro de los tres disponibles en ese tramo del Corredor de Carga, lo que representa un enorme riesgo para los conductores que transitan por la zona, especialmente en horas de alto tráfico o en la noche cuando son menos visibles.
Los conductores que utilizan esta ruta con frecuencia han expresado su malestar e inconformidad por la situación, exigiendo una acción inmediata a la administración distrital.
Pero la desolación de esta zona no termina ahí. Junto a los huecos se encuentra un enorme basurero, que ha estado allí durante muchos años, empañando el entorno y contribuyendo a la contaminación del área.
Este punto crítico de arrojo de toda clase de desechos parece ser un mal de nunca acabar, inaceptable en un sector que debería ser un corredor vial seguro y limpio. Lea: El Corredor de Carga se llena de huecos, ¿quién responde?
Como se recordará, la situación con el Corredor de Carga es particular, ya que hasta hace algunos meses era una vía concesionada a la empresa Concesión Vial, pero esta fue liquidada y desde entonces el Distrito está en el trámite para recibirla de manera oficial y proceder así con los arreglos no solo en su infraestructura vial sino en el alumbrado público. Lea: Lanzan un SOS por la avenida Crisanto Luque: la oscuridad la consume
