Una vivienda digna es uno de los principales clamores que recorren las calles de Cartagena. Según un reciente informe de Cartagena Cómo Vamos, tener un techo que permita dormir sin el temor de que se caiga es un suplicio para muchas personas en la ciudad.
El pasado 17 de septiembre este medio hizo una nota protagonizada por Aura Mayorga Sarria, quien padece de artritis reumatoide, una enfermedad degenerativa que afecta entre un 0,5 y un 0,8 por ciento de la población. Cinco personas por cada mil. No obstante, más allá del deterioro progresivo de su vitalidad física y de su salud mental por las deudas y las peripecias que su esposo debe hacer a diario para su subsistencia matrimonial, llevaba varios años bregando a través de distintos mecanismos una sola cosa: el techo que se ganó.
(Lea la nota: El calvario de una mujer por un techo digno en Cartagena)
Mayorga fue ganadora en 2018 de un apartamento en Ciudadela de la Paz, un programa de vivienda gratuita promovido por el Gobierno nacional, el Distrito de Cartagena y Corvivienda, con un renglón especial en personas desplazadas, damnificadas y con discapacidad. Ubicado en el barrio El Pozón.

Luz al final del túnel
Sin embargo, como se documentó en el pasado septiembre, la felicidad del sorteo de casas VIP “Gana Cartagena”, realizado el 10 de agosto de 2018, se transformó en desazón y depresión, ya que tres años después desde que se construyeron los apartamentos de las etapas 1 y 2, no los habían entregado.
Aura Mayorga y su esposo Roberth batallaron a punta de diligencias y derechos de petición a Corvivienda para poder disfrutar el techo que se ganaron; pero, el proceso fue arduo. Muchos elementos complejizaron la entrega: la pandemia del COVID-19, ciertas dilaciones y silencios administrativos y una construcción con altibajos, aletargaron las entregas.
Una noticia esperanzadora en contraste a su condición de salud y la imposibilidad financiera de solventar pagos de arriendos, servicios y subsistencia. Su calidad de vida, afectada por tanto tiempo, por fin tenía un horizonte promisorio.
En la comunicación, Corvivienda indicó que los retrasos se relacionaban con “una revisión detallada de todo el proceso de estructuración y ejecución del proyecto, así como del trámite de asignación de los referidos subsidios, en aras de garantizar el total cumplimiento de los estándares de seguridad y calidad exigidos para esta clase de obras que, por su complejidad y trascendencia, generarán un alto impacto social y aportarán crecimiento y desarrollo a la zona donde están siendo ejecutadas”. En el aire flotaba la presunta corrupción en el programa por parte de administraciones anteriores.
“Existe una diferencia entre el número de subsidios ofertados y los beneficiarios que resultaron seleccionados a través del sorteo público, siendo 37 familias quienes habrían sido seleccionadas de más, superando así la oferta de subsidios que en su momento se encontraba disponible”, señaló la entidad en la respuesta.
El mejor regalo de navidad
En víspera de la Nochebuena, ocho familias beneficiarias como la de Aura Mayorga recibieron por parte de Corvivienda una gran noticia: el miércoles 29 de diciembre de 2021 recibirían esas tan anheladas llaves de manos del alcalde William Dau para abrir sus hogares, un mejor mañana. A la ceremonia fueron convidados los futuros residentes de la manzana A e I de la ciudadela.
A la entrega del apartamento en la manzana A asistió la pareja de Aura Mayorga, ya que la señora adolecía una crisis de su enfermedad. El proceso se destrabó luego de la conexión a los servicios públicos de agua, energía y gas, y algunas obras internas en los apartamentos y obras de urbanismo exterior en los bloques.


