Ciencia


“Tenemos plazo hasta diciembre”: ¿Por qué peligra el regreso a la Luna?

Varias partes del cohete en el que será lanzada la misión Artemis I de la NASA caducarán en breve, por lo que el difícil lanzamiento entra en una contrarreloj.

OMAR CARRASQUILLA LEÓN

14 de noviembre de 2022 03:33 PM

Hasta los médicos se enferman. La NASA, epítome científico de la astronomía, está en una carrera contrarreloj. Hace meses que intenta lanzar a la Luna la misión Artemis I, pero en cuatro ocasiones ha tenido que posponer su partida, dos por razones técnicas y otras dos por causas meteorológicas. Ahora, estudia la pronta caducidad de varios componentes del cohete en que partirá. (Lea: ¡Impresionante! Hubble capta tres fases de la explosión de una supernova)

Artemis I, a bordo de la cápsula Orion en un cohete SLS, está previsto que parta el próximo miércoles 16 de noviembre. Los artefactos están en la plataforma de lanzamiento y no fueron guardados en el hangar por el paso del huracán Nicole, pues el cohete está diseñado para resistir fuertes lluvias en la plataforma de lanzamiento y las escotillas de la nave espacial se aseguraron para evitar la entrada de agua.

“Tenemos plazo hasta diciembre”: ¿Por qué peligra el regreso a la Luna?

El objetivo de esta misión es poner a prueba las capacidades del poderoso cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y de la nave Orion antes de un viaje tripulado previsto en principio para 2024. El cohete SLS, con una altura superior a un edificio de 30 pisos (98 metros), está diseñado para soportar vientos de 85 millas por hora (136 km/h), según la Nasa.

El programa Artemis, que tiene diferentes fases para los próximos años, es un peldaño para devolver a los humanos a la Luna por primera vez en medio siglo. Artemis I, que es la primera de las misiones, sentará las bases probando el cohete y la nave espacial y todos sus subsistemas para garantizar que sean lo suficientemente seguros para que los astronautas vuelen al satélite y regresen.

Sin embargo, pese a todos los reajustes de ingeniería que la misión Artemis I ha tenido en meses y los cálculos climáticos, en la NASA yace una preocupación pues no se pueden dar el lujo de seguir posponiendo el lanzamiento, debido a que en diciembre, léalo bien, su cohete caducará.

Dispositivos cerca de vencerse

Si la misión Artemis I no se lanza antes de diciembre, su despegue deberá ser postergado sin fecha definida ya que los técnicos tendrían que revisar distintos instrumentos e impulsores que tienen fecha de caducidad. Así aseguró Cliff Lanham, director de operaciones de sistemas de exploración terrestres de la NASA.

Y el anuncio ha despertado cierta inquietud general ante el prestigio de la NASA en materia de construcción y avances científicos; no obstante, explicaron la razón de la caducidad. “Cuando montas el primer segmento de un cohete comienzas una cuenta atrás que normalmente es de 12 meses. Ahora mismo se está analizando para 24 meses, y esa fecha se acerca. Una de las piezas expira el día 9 de diciembre, y otra el 14 de diciembre. Otros ratios de exposición medioambiental terminan el día 15”, explicó Lanham.

La preocupación más grande es el sistema de propulsores desarrollado por Northrop Grumman. El cohete SLS tiene dos cohetes de combustible sólido FSB-2 a los lados. Se trata de una evolución de los propulsores que llevaban los cohetes del programa de transbordadores de la NASA, pero adaptada a poner en órbita cargas aún mayores como la del SLS. Los propulsores miden 54 metros de altura y constan de cinco segmentos de 136.000 kilos cada uno. En el interior de estos depósitos lleva polibutadieno acrilonitrilo, un combustible que se quemará por completo en solo 126 segundos cuando despegue para poner a la cápsula rumbo a la Luna.

“Si la NASA no logra hacer despegar la misión antes de las fachas de caducidad tendrá que devolver el cohete a la zona de revisión para chequear de nuevo los componentes caducados y determinar si aún siguen en buen uso o hay que reemplazarlos”, indicó el periodista Carlos Zahumenszky, de Gizmodo.

Al respecto, Jim Free, gerente de la NASA, señaló en una rueda de prensa, que la agencia probablemente podría extender la vida útil de los componentes aún más con unos análisis y reajustes adicionales. Sin embargo, en caso de que el despegue no se realice en noviembre, pasen las fechas y los propulsores no aprueben las revisiones, la misión Artemis I estaría en camino a ser retrasada indefinidamente.

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