La vicepresidente de la República, Marta Lucía Ramírez, advirtió que si la comunidad de Playa Blanca, en la zona insular de Cartagena, no logra hacer los ajustes necesarios relacionados con las medidas de seguridad, esta podría permanecer cerrada.
“Ojalá se logre persuadir a la comunidad de los ajustes que hay que hacer, de lo contrario, va a estar cerrada Playa Blanca, y esa es la tristeza a la que llegamos cuando no hay una comunidad que se apersone del cuidado ambiental. Lamentablemente, cuando la autoridad tiene que tomar medidas, estas son medidas mucho más drásticas”, indicó la vicepresidente al término de la Comisión Colombiana del Océano.
Lea: No hay fecha establecida para el cierre de Playa Blanca
Según Ramírez, con el objetivo de obstaculizar buena parte de los ordenamientos en las costas, se está exigiendo consultas previas para todos los casos. A su juicio, no se puede aplicar esta herramienta para todas playas debido a que se podría dilatar la regulación de las mismas.
La funcionaria recordó que casos como el de Playa Blanca, el de la Isla de Barú o el de Johnny Cay en San Andrés, actualmente, no cuentan con una regulación segura para el turismo, que es muy poco consciente tanto de los riesgos como de la responsabilidad que tienen para ayudar a preservar los océanos.
De esta manera, la vicepresidenta respaldó la decisión que se tomó de hacer un cierre temporal del balneario de Playa Blanca porque, según ella, no se estaban cumpliendo los protocolos en materia de señalización, capacidad de carga y seguridad para los visitantes.
“Lamentablemente, lo que está sucediendo es que a las malas, con la amenaza del cierre, es cómo realmente se va a poder aplicar buena parte de los controles y correctivos que habíamos decidido. Esta es una situación que se repite en distintas partes del país porque no se cumple la ley y porque tenemos que educar mucho más la ciudadanía, al turista y a las personas locales”, agregó Ramírez.
