En una comunicación reportada por Avianca Holdings ante la Superintendencia Financiera el pasado miércoles, a raíz del plazo que pidió para presentar a la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) el informe 20-F para el año fiscal con corte hasta el 31 de diciembre de 2019, se evidencia la difícil situación por la que atraviesa la compañía en medio de la emergencia que vive el mundo a causa del nuevo coronavirus Covid-19.
Dentro de la comunicación, la aerolínea asegura que “la pandemia ha resultado ser un desafío sin precedentes para Avianca” y resalta que desde principios de marzo la gerencia se ha venido concentrando en superar las complejidades que se han creado para su negocio y sus empleados, algo que también influyó en el retraso para presentar el informe 20-F.
“Avianca espera presentar el informe 20-F a más tardar el 14 de junio de 2020 en Estados Unidos, es decir, dentro de los 45 días siguientes a la fecha en que originalmente debía presentarse”, señala la empresa, y asegura allí se incluirá un ‘Factor de Riesgo’ en el que se expondrá que el Covid-19 “ya ha afectado material y adversamente, y puede continuar teniendo efectos materiales sobre la industria”.}
La compañía explica que a raíz de las decisiones impartidas por la mayoría de países donde tienen su operación, tuvo que suspender las operaciones internacionales desde y hacia Colombia, así como los vuelos nacionales en Perú, El Salvador y Ecuador hasta finales de abril, situación ha venido afectando notablemente a la segunda empresa aérea más importante de Latinoamérica.
“La difusión del Covid-19 y las medidas gubernamentales adoptadas para enfrentar el virus ya han generado un efecto material y adverso en la industria aérea y sobre nosotros, lo cual, también ha generado una incertidumbre sin precedentes en los ingresos, la reducción de la demanda y en la macroeconomía en general”, señala Avianca.
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También señala que por ahora no pueden prever el impacto que tendrá el Covid-19 en el desempeño operativo y financiero, que dependerá en gran medida de la propagación que tenga el brote, la duración, el alcance de las medidas de cuarentena, las restricciones de viaje y el impacto sobre la demanda general de viajes aéreos.
Dentro de las medidas tomadas por la compañía, que ya habían sido reportadas con anterioridad, señala que se detuvieron todos los gastos de capital no esenciales y se han diferido temporalmente los pagos de algunos de los arrendamientos de largo plazo, así como también los pagos de capital cobre ciertas obligaciones de deuda.
“En virtud de ellos, actualmente estamos en incumplimiento bajo algunas de nuestros contratos de financiación y otras obligaciones. Si nuestras operaciones permanecen suspendidas por un período prolongado, es posible que tengamos que tomar medidas adicionales para preservar nuestro negocio y proteger nuestra posición de efectivo en la medida de lo posible”, resalta la empresa.
Finalmente, la compañía expresa que, “salvo que surja nueva información que permita verificar nuestra habilidad de enfrentar nuestras obligaciones en la medida en que operen los vencimientos, así como la habilidad para cumplir con nuestros covenants de deuda”, en el informe que se presentará con los resultados del año pasado se incluirá un párrafo explicativo indicando que “existe duda sustancial sobre nuestra habilidad de continuar en funcionamiento”.