Se vivió una situación inusual cuando, en pleno vuelo, un individuo robó las pertenencias de una de las auxiliares, siendo descubierto por los propios pasajeros que se dirigían a Cali.
El piloto, ante estos acontecimientos, decidió cerrar las puertas de la aeronave hasta la llegada de la Policía. El objetivo era recuperar las pertenencias y detener al delincuente.
El incidente ocurrió mientras el avión se dirigía de Aruba a Colombia. El individuo logró apoderarse de dinero y otras pertenencias de la azafata, quien se encontraba en una de las cabinas. Al aterrizar, el piloto anunció una espera de al menos 30 minutos en tierra, ya que estaban aguardando la presencia de las autoridades, que llegaron con perros antinarcóticos para realizar una inspección a los pasajeros.
