La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) anunció que, por instrucción directa del presidente Gustavo Petro, el Estado colombiano activó una respuesta integral ante una posible crisis humanitaria derivada de la escalada del conflicto en Venezuela.
La medida contempla la movilización de toda la capacidad asistencial del país para atender un eventual ingreso masivo de refugiados a través de las fronteras con Venezuela, así como la activación inmediata de la Embajada de Colombia en ese país para el seguimiento diplomático de la situación.

Consejo de seguridad y despliegue en la frontera
El presidente Petro encabezó en la madrugada un consejo de seguridad extraordinario, en el que se determinó el despliegue de la fuerza pública en las zonas fronterizas con Venezuela, con el objetivo de garantizar la seguridad, el control territorial y la atención humanitaria en caso de un flujo migratorio repentino.
Durante la reunión, el Gobierno colombiano también anunció que promoverá la convocatoria urgente de una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con el fin de evaluar la legalidad de la operación militar puesta en marcha por Estados Unidos.
Rechazo a la operación militar de EE. UU.
Según información oficial, el ataque de Estados Unidos a Venezuela comenzó alrededor de las 2:00 de la madrugada. Minutos después, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flórez, habían sido capturados y sacados del país.
El Gobierno colombiano rechazó la operación militar y reiteró su posición de mantener abiertos los canales diplomáticos tanto con Estados Unidos como con Venezuela, en busca de un desescalamiento de la confrontación y una salida política a la crisis.
Incertidumbre sobre el paradero de Maduro
En Caracas, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez reconoció que el gobierno de su país desconoce el paradero de Nicolás Maduro y exigió a Estados Unidos pruebas de vida del mandatario. Pese a esta situación, el régimen chavista aseguró que continúa en el poder y que mantiene el control institucional del país.
Colombia reiteró su llamado a la comunidad internacional para privilegiar el diálogo, el respeto al derecho internacional y la protección de la población civil, ante un escenario que podría tener graves repercusiones humanitarias y regionales.

