Médicos de distintas regiones del país están promoviendo un proceso de organización nacional con el objetivo de denunciar las condiciones laborales en las que aseguran ejercer desde hace más de dos décadas. La iniciativa busca unificar al gremio para elevar reclamos relacionados con salarios, modalidades de contratación, autonomía profesional y garantías a futuro para quienes ejercen la medicina en Colombia.
La situación la explicó a El Universal el médico Clive Joseph Bonnett Caballero, desde el departamento del Chocó. El galeno sostiene que la intención es consolidar una sola voz que represente a los profesionales de la salud en todo el territorio nacional. “Estamos buscando eso, buscando agremiarnos todos, ser una sola voz”, afirmó. Lea: EPS podrán usar la UPC para pagar deudas, según Consejo de Estado
Bonnett comentó que el principal motor de esta iniciativa es poner fin a prácticas que, según indicó, han afectado de manera estructural al gremio. “Lo que nos mueve es que se se acabe la corrupción. Se acabe el maltrato. Se acaben los sueldos discriminatorios, sueldos bajos, modos de contratación precarios, que se acabe el OPS”.
Salarios sin aumentos y endeudamiento del gremio médico
Uno de los puntos más reiterados en el pronunciamiento tiene que ver con la falta de mejoras salariales. De acuerdo con Bonnett, no se han registrado incrementos reales en más de 20 años, pese al alto costo de la formación profesional. “Llevamos más de 20 años sin que nos suban el salario”, aseguró, al tiempo que comparó la situación actual con la de inicios de los años 2000.

El médico señaló que hoy se ofrecen condiciones que considera desproporcionadas frente a la inversión requerida para estudiar medicina. “Que están llegando a ofrecer un salario mínimo a un médico general”, dijo, tras afirmar que el costo promedio de la carrera supera los 200 millones de pesos. En su caso particular, precisó: “En el caso mío me gasté más de 300 millones, 300 millones a salir a ganarnos un salario mínimo”.
Bonnett explicó que este escenario ha generado un endeudamiento profundo no solo para los médicos, sino también para sus familias. “Nuestros familiares, como las mamás o quien nos ayuda a pagar la universidad, salen con absolutamente una cantidad de deudas”, manifestó.
Autonomía médica y temor a represalias
El vocero también denunció la pérdida de la autonomía médica, señalando que decisiones clínicas estarían siendo reemplazadas por criterios administrativos. “Nosotros ya no opinamos, ya no hacemos medicina, sino que los medios administrativos lo hacen por nosotros”, afirmó, al referirse a la negación de diagnósticos o tratamientos adicionales.
Según explicó, muchos profesionales no se suman públicamente a las protestas por miedo a perder su sustento. “Muchos de nosotros ahorita no van a salir (a una manifestación que están convocando en distintas ciudades de Colombia), no salen a protestar porque dependen de ese poquito sueldo que ganan”, dijo. Agregó que esa ha sido, a su juicio, la forma en que el gremio ha sido silenciado durante años.
El médico concluye con un llamado directo a las autoridades nacionales. “Quiero que Colombia nos escuche, que llegue hasta el presidente y que tome cartas en el asunto”, expresó Bonnett, quien insistió en que el movimiento no tiene un trasfondo político y que el objetivo es lograr condiciones dignas para los médicos y una mejor atención para los pacientes.

