El Gobierno nacional aseguró que, por ahora, no pedirá ayuda internacional para atender la emergencia causada por las fuertes lluvias que afectan a varias regiones del país. Según la Cancillería, tras una revisión técnica conjunta con las autoridades de gestión del riesgo, la situación “no ha desbordado las capacidades nacionales de respuesta”.
En un comunicado, la entidad explicó que no está “técnicamente justificada” la emisión de un llamamiento internacional ni la solicitud de asistencia humanitaria externa. Además, señaló que “la situación actual no supera la capacidad operativa y funcional del Estado para la fase de respuesta inmediata, por lo que no procede activar mecanismos internacionales de ayuda”. Lea: Así apoya Afinia a los hogares golpeados por la emergencia invernal en Córdoba
Las lluvias, asociadas a un frente frío atípico que se presenta desde finales de enero, han generado inundaciones y desbordamientos en departamentos como Córdoba, Sucre, Magdalena, La Guajira, Chocó y Antioquia. La emergencia deja hasta ahora 18 personas fallecidas, 4.300 viviendas destruidas y cerca de 120.000 damnificados. También se reportan unas 300.000 hectáreas bajo el agua.
En varias zonas, comunidades enteras han tenido que salir de sus casas por la creciente de ríos como el Sinú y por la saturación de cuencas que normalmente no registran lluvias tan intensas en esta época del año.

Inundaciones en Colombia: Gobierno no pedirá ayuda externa
La Cancillería indicó que mantiene contacto con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de Naciones Unidas y que está lista para activar mecanismos internacionales si la situación cambia y existe una recomendación técnica.
De igual forma, recordó que trabaja de manera coordinada con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), entidad encargada de liderar la respuesta en el territorio.
Como parte de las medidas adoptadas, el presidente Gustavo Petro declaró el estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica por 30 días, tras la recomendación del Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo. Con esta decisión se busca agilizar recursos y fortalecer la atención frente a los impactos sociales, económicos y ambientales que deja la temporada de lluvias.

