Nuevas declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, generan controversia tras apuntar contra las Naciones Unidas en medio de los conflictos armados que se registran en el mundo.
El cuestionamiento de Petro fue durante su intervención en el Foro de Alto Nivel de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y África que se celebra en Bogotá.
“Las Naciones Unidas no pueden impedir las guerras (...) perfectamente alguien puede decir que ya no sirven”, dijo el jefe de Estado colombiano. Lea: El fuerte cruce entre Petro y Abelardo De la Espriella tras anuncio de investigación en EE.UU.
Petro no estuvo presente en la apertura del encuentro, pero acudió posteriormente al inicio de las intervenciones de los jefes de Estado.

El mandatario aseguró en su discurso que Naciones Unidas, creada en 1945 tras el fin de la Segunda Guerra Mundial con el propósito fundamental de preservar la paz y la seguridad internacionales, “puede entrar en una parálisis” por su incapacidad para resolver problemas globales, en especial los conflictos armados.
Lula da Silva también lanzó críticas a la ONU
Antes de Petro, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, también criticó la incapacidad de la ONU para responder a los desafíos de la geopolítica actual.
Petro mencionó como ejemplo el aumento de guerras en distintas regiones del mundo, como Ucrania, Gaza o Irán, en referencia a la reciente escalada militar en Oriente Medio, y cuestionó que el sistema internacional no haya logrado contenerlas.
En ese sentido, alertó de que, ante problemas globales cada vez más graves, la falta de mecanismos efectivos de acción conjunta puede derivar en mayores niveles de inestabilidad y advirtió que “lo único que puede equiparar el poder del misil es la palabra”. Lea también: Petro cierra crisis con Ecuador tras impacto de bomba fronteriza
Colombia ha impulsado recientemente iniciativas regionales sobre el conflicto en Oriente Medio como la del pasado 13 de marzo, cuando junto a los Gobiernos de Brasil y México pidió un alto el fuego inmediato como primer paso hacia una negociación de paz, al tiempo que subrayaron la necesidad de resolver las diferencias entre Estados mediante la diplomacia internacional.
En ese pronunciamiento conjunto, los tres países expresaron su disposición a contribuir a procesos que permitan avanzar hacia una salida política y negociada del conflicto, en medio de la escalada derivada de los enfrentamientos entre Irán, Israel y Estados Unidos.

