De acuerdo con la Clínica Mayo, 1 de cada 3 adultos no duerme lo suficiente, y hasta un 30 % de la población experimenta problemas para conciliar el sueño.
La Clínica Mayo asegura que los trastornos del sueño son afecciones que alteran la calidad, la duración o el patrón del descanso, lo que puede hacer que la persona no duerma lo suficiente o no se sienta recuperada al despertar.
Estas condiciones pueden provocar somnolencia durante el día, dificultades para conciliar o mantener el sueño, despertares tempranos, alteraciones en la respiración, movimientos involuntarios durante la noche o comportamientos como el sonambulismo.
Ahora bien, dormir mal no solo afectan la calidad de vida, sino que también pueden aumentar el riesgo de sufrir accidentes y desarrollar otros problemas de salud. Por ello, es importante adoptar hábitos saludables antes de dormir. A continuación, te compartimos algunas recomendaciones que pueden ayudarte a descansar mejor y mejorar la calidad de tu sueño.

10 hábitos que debes adoptar cada noche para descansar mejor, según la IA
- Mantener un horario fijo para dormir. Acostarse y levantarse a la misma hora todos los días ayuda a regular el reloj biológico.
- Evitar el uso de pantallas antes de dormir. Reducir el uso de celulares, computadores, tabletas y televisores entre 30 minutos y una hora antes de acostarse disminuye la exposición a la luz azul, que puede retrasar el sueño.
- Crear una rutina relajante. Leer un libro, escuchar música tranquila, meditar o practicar ejercicios de respiración favorece la relajación antes de dormir.
- No consumir cafeína en la noche. Café, bebidas energéticas, algunos refrescos y ciertos tés pueden dificultar conciliar el sueño si se consumen durante la tarde o la noche.
- Cenar de forma ligera. Evitar comidas abundantes, muy condimentadas o con alto contenido de grasa poco antes de acostarse puede prevenir molestias digestivas que interfieran con el descanso.
- Mantener el dormitorio cómodo. Un ambiente oscuro, silencioso, limpio y con una temperatura agradable facilita un sueño más profundo.
- Realizar actividad física durante el día. Hacer ejercicio de forma regular favorece el descanso nocturno, aunque se recomienda evitar entrenamientos intensos justo antes de acostarse.
- Evitar las siestas largas o muy tarde. Si se duerme durante el día, lo ideal es que la siesta no supere los 20 o 30 minutos.
- No acostarse con estrés. Si hay preocupaciones, escribir una lista de pendientes o practicar técnicas de relajación puede ayudar a disminuir la ansiedad antes de dormir.
- Reducir la exposición a luces intensas. Atenuar la iluminación del hogar durante la noche ayuda al organismo a producir melatonina, la hormona que regula el sueño.
Este contenido fue desarrollado con apoyo de la inteligencia artificial y pasó por un proceso de revisión, edición y validación de una periodista.

