Tras confirmarse 52 casos de tuberculosis en 2026 entre personas privadas de la libertad del Establecimiento Penitenciario y Carcelario San Sebastián de Ternera, en Cartagena, aumentó el interés por conocer qué es esta enfermedad, cómo se transmite y cuáles son las señales de alerta.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por el Mycobacterium tuberculosis, conocido como bacilo tuberculoso. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta bacteria afecta principalmente los pulmones, aunque también puede comprometer otros órganos como los riñones, la columna vertebral o el cerebro.
Su transmisión ocurre por el aire. Cuando una persona con tuberculosis pulmonar activa tose, estornuda, habla, canta o incluso se ríe, libera pequeñas gotas que contienen la bacteria y que pueden ser inhaladas por quienes permanecen cerca durante un tiempo prolongado.
Sin embargo, es importante aclarar que la tuberculosis no se contagia fácilmente por un contacto casual. El riesgo aumenta cuando existe convivencia cercana y frecuente con una persona enferma que no ha iniciado tratamiento. Lee también: Brote de tuberculosis en la cárcel de Ternera, en Cartagena: cifras y medidas del Dadis.

¿Cuáles son los síntomas de la tuberculosis?
Los síntomas más frecuentes de la tuberculosis activa son:
- Tos persistente durante tres semanas o más.
- Tos con sangre o flema.
- Dolor en el pecho al respirar o toser.
- Pérdida de peso sin causa aparente.
- Fatiga o cansancio constante.
- Fiebre.
- Sudoración nocturna.
- Escalofríos.
- Pérdida del apetito.
Cuando la enfermedad afecta otros órganos, los síntomas pueden variar. Por ejemplo, la tuberculosis en la columna puede causar dolor de espalda, mientras que en los riñones puede provocar sangre en la orina.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar tuberculosis?
La OMS estima que cerca de una cuarta parte de la población mundial ha estado expuesta al bacilo tuberculoso. No obstante, la mayoría de las personas infectadas no desarrolla la enfermedad ni la transmite.
Entre el 5 % y el 10 % de quienes adquieren la bacteria presentan tuberculosis activa. Los bebés, niños pequeños, adultos mayores y personas con el sistema inmunológico debilitado tienen mayor riesgo de enfermar.

¿La tuberculosis tiene tratamiento?
Sí. La tuberculosis es una enfermedad prevenible y curable. El tratamiento consiste en una combinación de medicamentos que deben tomarse durante varios meses bajo supervisión médica.
Las personas con tuberculosis pulmonar activa suelen dejar de ser contagiosas después de recibir el tratamiento adecuado durante, al menos, dos semanas, siempre que lo sigan correctamente.
Si presenta tos persistente por más de tres semanas, fiebre, pérdida de peso o sudoraciones nocturnas, es fundamental acudir a un centro de salud para recibir una valoración médica y, de ser necesario, realizar las pruebas diagnósticas. Detectar la enfermedad a tiempo no solo mejora el pronóstico del paciente, sino que también ayuda a cortar la cadena de transmisión y proteger a la comunidad.

