Desde Barranquilla, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó a Migración Colombia y a la Policía Nacional poner en marcha operativos para identificar a migrantes en situación irregular y a extranjeros que estén cometiendo delitos, quienes, según aseguró, serán deportados.
El anuncio fue dado por el mandatario de los colombianos el domingo, 23 de agosto, durante un Consejo de Seguridad extraordinario.
En medio de la jornada, De la Espriella explicó que los operativos deberán dirigirse “primero” a los extranjeros que estén cometiendo delitos y “segundo” a quienes no tengan regularizada su situación migratoria, que “en el término de la distancia tendrán que ser deportados”.

“No voy a aceptar a inmigrantes ilegales de donde sea que vengan que estén cometiendo delitos en Colombia. Se van y los deportamos”, expresó el mandatario.
Y agregó: “Aquí se acabó esa división. Cuando de combatir el crimen se trata, no hay diferencias ni en la acción del Estado ni en la respuesta del Estado, y mucho menos en una categorización inventada por sectores que buscan proteger a esos bandidos para que el Estado no pueda ejercer la fuerza legítima como corresponde”.
Así mismo, Abelardo de la Espriella manifestó: “Los que no tienen regularizada la situación, y en el término de la distancia tendrán que ser deportados, es una orden presidencial que se debe empezar a cumplir esta misma semana. No pueden aceptar a inmigrantes ilegales de donde sea que vengan; se van y los deportamos. Es una decisión política y yo la asumo, y es una decisión administrativa; yo la asumo”. Le puede interesar: De la Espriella reporta más de 1.500 capturas en su balance de seguridad tras operativos en Puerto Gaitán
De la Espriella ordena redadas y sistema de recompensas en Barranquilla contra el crimen
El presidente De la Espriella también ordenó activar en Barranquilla, sede de su Gobierno, un sistema de recompensas y redadas, reforzar la red de cooperantes y ejecutar esta misma semana traslados carcelarios para evitar que las prisiones sean utilizadas como centros de operaciones para la extorsión.
El presidente de Colombia tiene una estrategia de seguridad que busca unificar el trato del Estado frente a las organizaciones criminales y considerar terroristas a todos los grupos armados ilegales, independientemente de su denominación.

