Este lunes, 31 de agosto, el Ministerio de Transporte definió la hoja de ruta que regirá el inicio de su gestión, con énfasis en recuperar la capacidad de ejecución estatal, desbloquear obras estratégicas, agilizar la reconstrucción en zonas afectadas por el terremoto en Colombia y simplificar la regulación que hoy pesa sobre el sector transportador.
El eje central del plan es la creación de una “Gerencia de Proyectos” que asignará un responsable directo por obra, con cronogramas verificables y rutas definidas para resolver los obstáculos prediales, ambientales, contractuales y financieros que mantienen paralizadas las construcciones más importantes del país. La apuesta, según la cartera, busca que el seguimiento sea semanal y que cada intervención cuente con un mecanismo concreto de desatranco.
En el corto plazo, el Ministerio prepara un Decreto de Emergencia sectorial destinado a los territorios golpeados por el sismo del pasado 10 de agosto. La norma permitirá acelerar la rehabilitación de vías, puentes y aeropuertos, agilizar procesos de contratación, movilizar recursos y maquinaria, apoyar a las entidades territoriales y garantizar el corredor para el transporte de ayudas humanitarias.
En materia de competitividad, la cartera avanzará en un decreto de modernización portuaria para facilitar inversiones pendientes y evitar que la infraestructura marítima se rezague, con el objetivo de reducir costos y tiempos que hoy afectan el comercio exterior. Para el campo, se priorizará un paquete de Vías del Milagro que conecte a productores rurales con mercados, escuelas y centros de salud, bajo esquemas de participación comunitaria y metas de seguimiento.
El diálogo con el gremio transportador se traducirá en la eliminación de regulaciones innecesarias, la simplificación de trámites y el refuerzo de la seguridad en los principales corredores viales en coordinación con la Fuerza Pública.
Paralelamente, el Gobierno impulsará una reforma integral al Código de Tránsito que revisará el valor de las multas, los cobros del RUNT y SIMIT, los costos de los cursos de conducción, la vigencia de las licencias y la periodicidad de la revisión técnico-mecánica. La iniciativa también endurecerá los requisitos para autorizar cámaras de fotodetección, bajo el principio de que deben orientarse a salvar vidas y no a recaudar.
“Los colombianos no necesitan más promesas: necesitan que las cosas pasen. Vamos a poner al Estado a trabajar con método, responsables y seguimiento; a destrabar las obras, escuchar a las regiones y a nuestros transportadores, y quitar las trabas que no le sirven a nadie. Queremos un transporte que conecte, genere oportunidades y le haga más fácil la vida a la gente. Vamos a reconstruir juntos”, aseguró la ministra de Transporte, Elsa Noguera.

