En las últimas horas, representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunieron con el Gobierno de Abelardo de la Espriella para fijar la hoja de ruta del apoyo financiero que el organismo va a prestar al país.
Según se conoció, el subdirector gerente del FMI, Nigel Clarke, participó en una serie de reuniones durante el fin de semana en Bogotá, horas antes de que el presidente Abelardo de la Espriella, anunciara el inicio de los diálogos con el ente multilateral. Lea también: FMI inicia diálogos con el Gobierno de De la Espriella para definir apoyo financiero al país
Sus interlocutores fueron el vicepresidente, José Manuel Restrepo, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar. Clarke aseguró en un comunicado que “una acción oportuna y creíble para reducir los desequilibrios fiscales” de Colombia “puede ayudar a fortalecer la confianza, reducir los costos de endeudamiento y crear condiciones más favorables para la inversión privada y la creación de empleo”.
Por último, Clarke apuntó posibles reformas que el FMI va a pedir a Colombia a cambio de su apoyo financiero, como “reducir las barreras a la inversión, mejorar la seguridad, abordar las brechas de infraestructura y la informalidad, y fortalecer el Estado de derecho y la predictibilidad regulatoria”.

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Según analizó Giovanny Hernández, profesor de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de La Sabana, la administración realizó esta gestión como un paso inicial para explorar diversas vías de financiamiento.
El acercamiento surge ante el panorama complejo de las finanzas públicas en Colombia. El profesor Hernández consideró este contacto “imprescindible”, pues enviar una señal importante a nivel macro es crucial. “Que el FMI conozca al nuevo gobierno y su política de austeridad y plan de inversión es clave porque en este momento Colombia está desfinanciada, tiene demasiado gasto y poco ingreso, y va a tener que acudir a las multilaterales a solicitar préstamos”, indicó.
“El FMI es una línea de crédito importante para contar con recursos que permitan pagar obligaciones que muy seguramente dejó el gobierno anterior”.
Giovanny Hernández, profesor de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de La Sabana.
El académico también identificó medidas concretas que fortalecerían la credibilidad del plan fiscal del Gobierno ante el FMI. Según Hernández, el Fondo siempre ha demostrado un estricto cumplimiento de la regla fiscal. Por esta razón, el Gobierno colombiano debería concentrar sus esfuerzos en tres aspectos fundamentales.
“Primero, recortar todo lo que se pueda, pero con recortes que no frenen la inversión ni el crecimiento futuro. Segundo, una reforma tributaria que permita solventar los gastos adicionales. Y tercero, ajustarse a la regla fiscal, que probablemente será la principal condición que pondrá el FMI para cualquier desembolso de crédito”, señaló Hernández.

Créditos del FMI: ¿flexibles o condicionados para Colombia?
Respecto a las opciones de financiamiento, el experto analizó qué instrumento resultaría más viable para el país. Sostuvo que Colombia no debería “comprometerse con créditos condicionados” en este momento, debido a la existencia de “muchas cosas por ajustar”.
“Prometer cosas que tal vez no se puedan cumplir le traería mucho más riesgo al país. Es preferible un crédito flexible, que permita un manejo tributario y de tiempos más holgado, para no quedar literalmente en una camisa de once varas con créditos atados a condiciones muy específicas”, sostuvo el académico.
Cabe resaltar que el FMI indicó que “el ajuste fiscal facilitaría la tarea del Banco de la República”. El profesor de La Sabana detalló cómo esta relación se traduce concretamente y qué implicaciones tendría el aplazamiento o la insuficiencia de un ajuste.
“Si el ajuste es insuficiente o no se logra dar, lo que pueden leer los mercados es una inestabilidad financiera de Colombia y eso va a hacer que el país claramente sea más riesgoso. Si el país es más riesgoso, las tasas de interés tienden a incrementarse. Si incrementan tasas de interés, se puede afectar tasa de cambio”, afirmó Hernández.
Una afectación en la tasa de cambio, a su vez, “se pueden afectar precisamente los precios de bienes y servicios en Colombia y eso podría estar modificando la inflación”. Por el contrario, en caso de lograr el ajuste fiscal, el país “va a estar más estable”.
El profesor anticipó que “esperaríamos que el mercado lo lea como un país un poco más seguro”. “En ese caso, al ser más seguros, no deberíamos estar teniendo costos de deuda tan altos”, concluyó el académico. Le puede interesar: Alocución de Abelardo de la Espriella: cuestiona manejo de recursos públicos del Gobierno anterior
