Pocas horas después de que el Tribunal Superior de Bogotá mantuvo en firme el proceso judicial en su contra por la presunta manipulación de testigos, el expresidente de la República, Álvaro Uribe, se refirió a esa decisión de los jueces.
El jefe del Centro Democrático había dicho el jueves, un día antes de la lectura del fallo, que la decisión de los jueces era no precluir la investigación y llevarlo a juicio, desconociendo los testimonios de los testigos que declararon que nunca existió de su parte manipulación alguna.
Uribe se pronunció este sábado en un mensaje en la red social X, en donde señaló que “estoy en desacuerdo con el Tribunal pero reconozco que los magistrados no se manifestaron con odio político”. El dirigente se pronunció antes de seguir con su actividad política de estos días y que hoy lo tiene por varios pueblos de Antioquia. Tribunal da validez a testimonio de Juan Monsalve en el caso contra Uribe
El magistrado Carlos Guzmán, de la Sala quien tomó la decisión, leyó este viernes el fallo, aprobado por tres magistrados de manera unánime, que existen dudas sobre las justificaciones que el fiscal Javier Cárdenas sostuvo para intentar cerrar la investigación.
Guzmán, al leer la decisión de 271 páginas, enumeró los ocho hechos con los que la Fiscalía intentó justificar la atipicidad —es decir la ausencia de un delito, o la noción de que una conducta no es delito— de los presuntos ofrecimientos que el abogado Diego Cadena y otros intermediarios, como el magistrado del Consejo Electoral Álvaro Prada, le ofrecieron a exparamilitares para declarar en favor de Álvaro Uribe y en contra de Iván Cepeda.
El Tribunal resolvió que existen “incertidumbres sustanciales” y “vacíos probatorios que hacen que el Tribunal no pueda llegar al nivel de conocimiento exigido para revocar la decisión de primera instancia”, con la que una jueza determinó que no existían elementos para acabar con la investigación. Lea: ¿Qué dijo Gustavo Petro tras los ataques en la Franja de Gaza?
Se trata de una decisión que llega once años después del inicio del proceso en la Corte Suprema de Justicia, cuando Uribe denunció a Iván Cepeda ante el alto tribunal por haber armado un supuesto entramado de testigos que señalaban al exmandatario de estar relacionado con el paramilitarismo, principalmente, con el bloque Metro de las Autodefensas.
