Se trata de diez pinturas en gran formato que descifran el alma dramática y sentimental de los Montes de María.
“Hay allí paisajes, sentimientos, emociones”, dice el artista, quien tiene más de veinte de trayectoria en exposiciones individuales y colectivas, y su obra es representativa de la región Caribe.
Ha expuesto en Colombia, Argentina, Estados Unidos y España.
“Sus cuadros tratan y esto los relaciona con sus obras de las últimas décadas, de la materia y el paisaje, pero a diferencia de esta, busca también la representación de los sentimientos, gestos, desgarros y tensiones de los hombres que la habitan”, señala Martín Martínez.
“Lo que Aldo está trabajando en pintura es consistente con sus instalaciones líquidas, con un alto contenido de materia, lo que diferencia esta obra es el carácter psicológico.
La historia hecha de vientos y sangres y tierra diluidas en amargura y placer”.
La curaduría estuvo a cargo de Roberto Ortiz Maza.

