Iván González García (Cartagena, 1962), es un creador múltiple. Además de dramaturgo y director de teatro, cuentista y novelista, pedagogo, creador de una saga de novelas para niños y jóvenes, es un gestor cultural de larga trayectoria, quien en más de tres décadas ha emprendido innumerables aventuras creativas.
Ha sido director del Teatro Adolfo Mejía, coordinador del Sistema Nacional de Formación Artística y Cultural del Ministerio de Cultura, asesor de la Secretaría de Educación de Cartagena, entre otros. Es autor de los libros: La pelota caliente, El pagadiario, Napo, dale camino; Benkos, el héroe de la Matuna; Locos por Marina, ¿Qué pasó con Martina?, entre otros.
En este 2023 lidera el ‘Ente Caribe: Cuerpo y Patrimonio’, un festival Internacional de teatro de Cartagena. Lea: ‘Ente Caribe’: el festival que reunirá lo mejor del teatro en Cartagena
Para soñar este propósito, Iván tiene como referentes varios festivales escénicos del país y del mundo, como el Festival Iberoamericano “que llegó ser uno de los más grandes del mundo y el Festival de Manizales, el más antiguo de Latinoamérica”.
Y al imaginar este festival en Cartagena, parte de la certeza de que es una ciudad con rasgos particulares, es ciudad patrimonio de la humanidad, y esas dos realidades, podrían permitir un festival teatral que se integre a la agenda de los festivales culturales del mundo, entre ellos, el Hay Festival, el Cartagena Festival de Música, y el Festival de Cine. Lea: ‘La piel del tambor’, una película que merece ser vista
Piensa en el teatro “como un arte total que abarca todas las artes e involucra todos los espacios, desde la calle, las plazas, los parques y los monumentos y el patrimonio en toda su totalidad”.
Una mirada intensa y profunda nos ofrece Iván González en este diálogo, del que destacamos algunos fragmentos.
-¿Qué antecedente cultural regional o nacional estimula la iniciativa de este festival de teatro en Cartagena?
Es un sueño de muchos que a todos pertenece, y me ha tocado liderar junto al maestro Ricardo Muñoz, con quien he vivido una historia paralela, alrededor de la historia del teatro contemporáneo de Cartagena. Se trata de un proceso lento pero coherente que ha sido alimentado con las ilusiones de muchas personas. Hace 28 años, cuando llegué a la coordinación del programa de teatro, soñé que en Cartagena podía existir un programa de teatro para formar profesionales que pudieran salir a competir en el campo laboral, que estudiaran teatro como se estudiaba medicina, derecho o ingeniería, lo cual, en ese momento parecía una locura, recogida de mis maestros, Luis Enrique Pachón y Jaime Díaz y de otros soñadores como Carlos Ramírez, Alberto Llerena y Alberto Borja.
Me metí de lleno en el proyecto, como un loco, busqué ayuda nacional, traje profesores del extranjero, por lo cual tuve enfrentamientos, fui injuriado, calumniado, perdí amigos, pero también tuve el apoyo y el aporte de mucha gente: Alberto Sanabria, Epifanio Arévalo, Julián Arbeláez, Víctor Viviescas, César Badillo y toda la Candelaria, Nacho y Carolina (hoy Umbral teatro), Ricardo Muñoz, Farley Velásquez, Mérida Urquía, Miguelina Izaguirre; los maestros locales, Yezid Páez, Eparkio Vega, Carlos Ramírez, Alberto Sierra, Raymundo Gómez Cásseres, Héctor Acevedo, Édgar Gutiérrez, Eva Córdoba, Lizeth Urquijo, Honorio Posada, Amaury Padilla, entre muchos otros.

¿Qué desafíos, ventajas y debilidades representa hacerlo en el Caribe?
‘Ente Caribe: Cuerpo y Patrimonio, 2023’ es un festival internacional de las artes escénicas para el Gran Caribe, el país y el mundo. Contará con la participación de seis países invitados, 10 maestros internacionales y 15 nacionales, ofreciendo además 15 talleres especializados con prioridad de participación para los creadores de la ciudad y el departamento de Bolívar.
Los países participantes serán Colombia, México, Cuba, Argentina, España, Estados Unidos y Brasil. También, con lo mejor del repertorio local. Los lugares de realización del evento comprenderán 16 auditorios, 7 plazas públicas, 2 museos y todos los monumentos históricos de la ciudad amurallada. El gran desafío es que se logre un festival de calidad, que logre institucionalizarse y hacerse sostenible en el tiempo.
Las ventajas están ligadas a la Cartagena como ciudad mágica, patrimonial y turística. Y las debilidades están conectadas al desconocimiento que tienen muchos de nuestros dirigentes acerca de la importancia de la cultura en el desarrollo social y económico de las comunidades. Nada es más cercano a la economía y al desarrollo que la cultura.
¿En qué fase está hoy el Festival de Teatro y cuál sigue siendo la dificultad mayor?
En este momento estamos en etapa de organización y gestión, creando equipos de voluntarios. Por un lado, estamos armando una parrilla de espectáculos de teatro, de danza, de teatro infantil y una programación académica paralela, gestionando espacios a partir de las necesidades, dialogando con los grupos y, sobre todo, gestionando los recursos económicos, buscándole amigos, socios y cómplices al festival.
En este momento estamos tratando de contactar al sector turismo, para que se unan a este importante evento de turismo cultural. Desde aquí les hacemos invitación pública a subirse a este barco, en el que serán bienvenidos.
