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Cultural

Los inicios del debate público en la Universidad de Cartagena

Esta entrega revive los primeros certámenes públicos en la UdeC y cómo estos espacios marcaron la formación y transformación de sus estudiantes.

Los inicios del debate público en la Universidad de Cartagena

En este 2026, se conmemoran doscientos años de la aparición del primer plan de estudios de la República de Colombia. // Foto: cortesía.

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El plan de estudios de 1826

En este 2026, se conmemoran doscientos años de la aparición del primer plan de estudios de la República de Colombia, impulsado y firmado por el general Francisco de Paula Santander en 1826. En un total de 233 artículos, el entonces vicepresidente del país, encargado en ese momento del poder ejecutivo, empezó a considerar la educación como un mecanismo indispensable y perenne para cultivar las artes, la agricultura y el comercio, la industria y los conocimientos útiles, garantes de la riqueza y el poder de las naciones.

Así, a pesar de no descuidar y promover la moral pública y los principios religiosos, nacía la primera gran reforma universitaria que promovía la secularización de la educación y su utilidad en la construcción del nuevo Estado republicano, libre e independiente. Además, el plan contemplaba la posibilidad de establecer universidades en los territorios centrales no solo de Bogotá, sino también de Quito y Caracas, incluso esta iniciativa de descentralización de la educación superior se tomó como punto de referencia y dio lugar en 1827 a la solicitud de elevar los Colegios de Popayán y Cartagena al rango de Universidad. Lea también: Unicartagena cierra 2025 con avances clave en academia, investigación y desarrollo regional

Desde luego, la posibilidad de crear instituciones universitarias en capitales de provincias distantes de Bogotá fue vista como un privilegio, una oportunidad laboral y, al mismo tiempo, un mecanismo de ascenso para muchos cursantes que iniciaban o buscaban complementar sus estudios superiores en los departamentos del país. Pero, para lograr ello, el plan de estudios contemplaba que debían realizarse exámenes y certámenes públicos anuales en los que, bajo la orientación de los catedráticos, los jóvenes debían demostrar -defendiendo proposiciones- sus progresos o adelantamientos en las materias que cursaban.

Estos certámenes, marcados por su carácter público y por tanto solemnizados con la asistencia de las autoridades locales, los ciudadanos y las personas del común, se empezaron a desarrollar en la Universidad del Magdalena e Istmo desde el mes de octubre de 1829 y pusieron en evidencia el carácter polifacético de algunos de los primeros estudiantes, que al mismo tiempo eran catedráticos de la universidad, como fue el caso del catedrático de filosofía y cursante de economía política Antonio del Real y Cortines.

El Catedrático-Cursante: los certámenes

Del Real y Cortines, hijo del signatario de la independencia y fundador de la universidad José María del Real e Hidalgo, fue nombrado catedrático de filosofía tras los actos de apertura de la Universidad del Magdalena e Istmo, el 11 de noviembre de 1828. Además del vínculo familiar, Del Real era bachiller y, ante la escasez de docentes, vio en la universidad una oportunidad laboral de enseñar sus conocimientos sobre física experimental y matemáticas, a los estudiantes de tercer año de filosofía. En los primeros certámenes públicos realizados en octubre de 1829, tras concluirse el primer año de funcionamiento de la universidad, este catedrático bachiller orientó el trabajo científico de sus estudiantes a la defensa y explicación de proposiciones de óptica, catóptrica y dióptrica. Desde luego, aunque no era lo único que se estudiaba, la enseñanza de la filosofía inició en la universidad con un interés marcado por el estudio de los fluidos, las leyes y la refracción de la luz, es decir, de la física experimental que ofrecía otras explicaciones del mundo más allá de lo divino y lo sobrenatural. Lea también: Universidad de Cartagena, entre las mejores del país en investigación en salud

Del mismo modo, en las primeras clases del catedrático bachiller Del Real se explicaban las principales materias de la astronomía. En los referenciados certámenes de 1829, de hecho, los estudiantes de filosofía eran examinados conforme a sus conocimientos sobre el sistema planetario, describiendo las órbitas alrededor del sol, los planetas y sus posiciones con respecto a la tierra, el porqué de la formación de los eclipses en el plenilunio y, entre muchos temas, “explicaron los sistemas astronómicos de Tolomeo, Copérnico y Tico Brahe; y últimamente ejecutaron varios problemas en la esfera certificial, cuyos conocimientos son necesarios en la geografía”. Estábamos así ante una ciencia que tomaba cierta distancia de la mera explicación teológica y que, desde su saber, buscaba contribuir a la laicización de la educación promovida en el plan de estudios de 1826.

Pero la entrada de Antonio del Real y Cortines a la universidad no solo se dio en calidad de catedrático bachiller, al mismo tiempo que daba sus clases de filosofía, era estudiante matriculado en la clase de economía política, a cargo del vicerrector José María Baloco, en la Facultad de Jurisprudencia. El cursante del Real, al igual que sus compañeros de clase Pedro M. Castellón y José M. Alandete, fue de los primeros alumnos en ser examinados sobre los principios generales de la administración pública conforme a las doctrinas del célebre Jean Baptiste Say. El 7 de octubre de 1830 defendió proposiciones relacionadas con los consumos públicos, el gasto del gobierno, la prosperidad de las naciones, los salarios, la administración de las riquezas, los costos de la guerra, “los gastos de las universidades y academias (…) favorables al desarrollo de las facultades humanas”, entre otros temas que resultaban atractivos y demandantes en una sociedad que tenía la tarea de edificar y sostener las instituciones del Estado republicano, libre e independiente.

El egresado

Sin duda, Antonio del Real, como muchos de los de su generación, encarnaba a la figura del catedrático y estudiante que vio en la universidad un mecanismo de formación, ascenso y transformación social, de acceso a privilegios que podían ofrecer una oportunidad laboral y visibilizar su carrera política, sin necesidad de tener que ir a graduarse en la lejana capital del país.

Después de enseñar filosofía y de obtener su grado de abogado en la Universidad del Magdalena e Istmo, el Doctor del Real y Cortines asumió la cátedra en propiedad de derecho internacional y la de economía política desde 1834, logró en 1839 la financiación de su libro Elementos de Derecho Constitucional, seguidos de un examen crítico de la Constitución Neo-granadina y llegó a ser vicerrector y rector interino de esa universidad de donde había egresado. Además, entre varios cargos políticos, Del Real también fue designado por pocos días como gobernador del Estado Soberano de Bolívar en 1871. Así, el joven catedrático y estudiante -nombrado y matriculado en 1828- había logrado trascender en la vida política regional y nacional, gracias a su paso por la ya casi bicentenaria Universidad de Cartagena.

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