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Cultural

Calvin y Hobbes: el universo de un niño complicado que revolucionó la historieta

Exploramos a Calvin, el niño que protagoniza una de las tiras cómicas más emblemáticas de la segunda mitad del siglo XX.

Calvin y Hobbes: el universo de un niño complicado que revolucionó la historieta

Calvin en clase. //Foto: Gogocomics

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Calvin es un niño rubio, blanco, de unos seis años e hijo único. Vive con su padre y madre en un hogar de clase media en un suburbio del Medio Oeste de los Estados Unidos (probablemente cerca de la zona de los Grandes Lagos). Va a la escuela, está en primer grado en la clase de la señora Wormwood, y la única persona de su edad que le tiene algo de tolerancia es su vecina, Susie Derkins.

La mayoría de los chicos lo evitan, salvo por Moe, quien le hace matoneo. De cuando en cuando lo cuida una niñera, Rosalyn, que lo amenaza de varias formas para tratar de hacer que se quede quieto. Su único amigo de verdad es Hobbes, que para los demás es solo un muñeco de peluche y para el niño es un tigre vivo que camina en dos patas, lo dobla en altura y funge como su principal interlocutor y consejero.

A Calvin le gustan muchas de las cosas que se asocian con los niños estadounidenses: los dinosaurios, los animales, los dibujos animados del sábado por la mañana, los cereales dulces, los comics, los superhéroes, los muñecos de nieve, las guerras de nieve, los trineos, los globos de agua, los objetos grotescos, andar en un vagoncito rojo y jugar en el bosque o en el patio de su casa. No le gustan las tareas, la escuela, los deportes, las niñas, la mayoría de los deberes que le asigna su padre, la destrucción del medio ambiente, ni tampoco la gente en general (“No sé cómo alguien se puede enamorar. La gente es mala”).

Calvin hace parte de aquella tradición de niños-adultos cuya locuacidad, sabiduría y agudeza no les impide ser inmaduros e insensatos, al estilo de Mafalda, Charlie Brown y sus respectivos grupos de amigos. En un panel puede sostener discusiones elaboradas sobre la vida moderna, el arte, la ecología y la naturaleza humana y en el siguiente es tan egoísta, conformista y malcriado como cualquiera. Su creador, William “Bill” Boyd Watterson, dijo que lo que más disfrutaba del personaje era su capacidad para “articular ideas estúpidas con precisión”.

Calvin hace un argumento falaz. //Foto: Cortesía.
Calvin hace un argumento falaz. //Foto: Cortesía.

[1. CALVIN: Entre más sabes, más difícil es tomar acciones decisivas. Cuando te informas, empiezas a percatarte de las complejidades y los matices grises. Te das cuenta de que no hay nada tan claro y simple como aparenta serlo en un comienzo. En última instancia, el conocimiento es paralizante. Como hombre de acción, no puedo darme el lujo de tomar ese riesgo.

HOBBES: Eres ignorante, pero al menos lo pones en práctica.]

Con frecuencia, Calvin se crea sus propios problemas, gracias a que es un chico arrogante, inquieto y desaplicado: se autodeclara “genio” en más de una ocasión, posterga sus deberes hasta el último minuto y se inventa el contenido sin vergüenza alguna, importuna a Hobbes y Susie sin provocación previa y comete toda clase de travesuras destructivas, como clavar clavos en la mesa de la sala, colocar insectos en el champú de su mamá o inundar el baño con el agua del grifo de la tina. También hace alarde de misoginia cada vez que organiza una sesión de su club, donde él y Hobbes son los únicos miembros, dedicado exclusivamente a no incluir chicas, cuyo nombre es un acrónimo que traduce “Desháganse de las Babosas Niñas”.

Calvin molesta a Susie. //Foto: Gogocomics
Calvin molesta a Susie. //Foto: Gogocomics

[2. CALVIN: He decidido ser una persona sociable y hacer más amigos.

HOBBES: ¿Por qué?

CALVIN: Nunca recibo suficientes regalos.

---

CALVIN: De ahora en adelante, me dedicaré al cultivo de las relaciones interpersonales. Después de todo, ningún hombre es una isla. Todos necesitamos amor y el apoyo de los demás. Somos seres sociales con necesidades sociales. Así que, desde hoy, mi meta es ser uno con mi prójimo, desarrollar y promover aquellas profundas conexiones que… un minuto…

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CALVIN: ¡Ey, Susie, piensa rápido, jaja! AGH, AUXLIO, AUXILIO. Cambié de opinión, Hobbes, la gente es basura.

HOBBES: Creo que la verdadera felicidad está en la desaforada indulgencia de los animales.]

Igual de cierto es que Calvin no tiene la culpa de todo lo que le ocurre y que las respuestas a lo que hace tampoco son las mejores. Más de una vez, sus padres afirman que se arrepienten de haberlo tenido (“¡Es tu culpa que no tuviéramos una dulce hijita! ¡Tu estúpido cromosoma Y!”, dice la madre) y su papá en particular responde a sus preguntas con mentiras (le dice que el mundo era a blanco y negro en lugar de admitir que no sabe por qué las fotos a color demoraron en salir) o lo obliga a hacer cualquier tarea tediosa o a pasar frío o hacer cosas que le aburren bajo la excusa de que “dan carácter”. Muchas historias evidencian que no solo tiene que aguantarse los golpes de Moe en la escuela, sino que además los otros estudiantes no lo toleran (“¡Si lo arruinas otra vez, eres hombre muerto, Calvin!”). Las niñeras han renunciado a tratar con él y la única que puede hacerle frente es la agresiva Rosalyn (“¿No quieres que llame a ninguno de esos números [de emergencia], verdad?”). En cuanto a Hobbes, él es un felino “salvaje” y actúa como tal, por lo que uno de sus pasatiempos es “cazar” a Calvin y dejarlo magullado, sin mencionar que sus juegos muchas veces acaban con desacuerdos y golpes.

Los padres de Calvin contemplan desecharlo. //Foto: Gogocomics
Los padres de Calvin contemplan desecharlo. //Foto: Gogocomics

[3. MADRE: A veces siento que nuestra vida se ha vuelto demasiado complicada… que hemos acumulado más de lo que necesitamos de verdad… que hemos aceptado demasiadas exigencias…

PADRE: Bueno, Thoureau decía “Simplifica, simplifica”. Quizás eso tenemos que hacer.

MADRE: Pero ¿cómo?

CALVIN: Odio cuando me miran de esa forma.]

La infancia irreverente que cambió la historieta para siempre

La mayoría de las veces, Calvin se refugia en el único mundo donde tiene agencia: su imaginación, su único consuelo y a la vez una de las claves de su incapacidad para encajar en sociedad. Mezcla de Emma Bovary, Don Quijote y Walter Mitty, Calvin se siente solo, insatisfecho y aburrido; anhela una vida más emocionante de lo que el mundo le puede ofrecer. Sus fantasías le dan un animal parlante como amigo, lo transforman en criaturas de toda clase, en el viajero espacial Spiff o en el superhéroe Stupendous Man; le permiten viajar en el tiempo o a Marte, clonarse, hacer hombres de nieve que cobran vida y varias cosas más. También hacen que su cena lo ataque, que los monstruos bajo la cama hablen con él o que un simple saludo pase por los gruñidos de un alienígena. Naturalmente, muchos de estos episodios acaban metiéndolo en problemas, porque le hacen perder contacto con la realidad y ocurren independientemente de que esté solo, en clase, a la mesa o a poco de dormir.

Ese aburrimiento frente a todo lo que es “normal” se extiende a su completo desinterés en la escuela. Cuando su padre le pregunta por qué no le va mejor si ha demostrado gran capacidad para aprender todo sobre temas como los dinosaurios, Calvin responde “[Porque en el colegio] no leemos sobre dinosaurios”. Watterson afirmaba que parte de su interés era jugar con el contraste entre la realidad del protagonista y la del mundo de la historieta, pero es difícil no hacer comparaciones con las experiencias de los niños con algún tipo de condición mental, como TDAH, depresión, autismo o psicosis.

Calvin sueña despierto en clase. //Foto: Gogocomics
Calvin sueña despierto en clase. //Foto: Gogocomics

[4.

SEÑORA WORMWOOD: (Fuera de panel) ¿Calvin? ¿Calvin? ¡Calvin!

CALVIN: Mmm… el motor está haciendo ruidos raros. ¡El hombre espacial Spiff desciende hacia el planeta Gork! ¡Rayos! ¡El planeta está habitado! ¡Una metrópoli alienígena se abre ante los ojos de nuestro héroe! ¡Los estabilizadores de Spiff se rehúsan a responder! ¡Nuestro héroe se va a estrellar! ¡Desastre!

SEÑORA WORMWOOD: (Fuera de panel) ¡CALVIN!

CALVIN: … eh… D… E… S… A… S… T… R… E…

SEÑORA WORMWOOD: (Fuera de panel): Muy bien, me alegra que estuvieras prestando atención.

CALVIN: ¡Sí! ¡Una vez más, el increíble Spiff se sobrepone a todos los obstáculos para salvar el día!

SEÑORA WORMWOOD: (Fuera de panel): Puedes sentarte, Calvin.]

Sin duda, la mayor virtud de Calvin es su preocupación por el medio ambiente y los animales en general, algo que estuvo con él desde el principio de la tira. La primera vez que se muestra triste de verdad es por la muerte de un mapache bebé que encontró abandonado. Ver un bulldozer en un bosque lo motiva a intentar demoler casas para darle a los humanos algo de su propia medicina. Las pocas veces que se le ve escribiendo ficción, hace relatos donde los humanos son cazados por venados o los alienígenas extraen todos los recursos vitales del planeta (“Preferimos su extinción a la pérdida de nuestros empleos”). Sus reflexiones lo llevan a concluir…

Foto: @sebgarmen
Foto: @sebgarmen

[5. CALVIN: Leía sobre cómo un sinnúmero de especies está cerca de la extinción a causa de la destrucción de los bosques por el hombre. A veces pienso que la señal más certera de que hay seres inteligentes en algún otro lado del universo es que ninguno de ellos ha intentado contactarnos.]

De cuando en cuando, hay una tira donde Calvin puede respirar en paz, Hobbes le hace sana compañía y no hay nadie más presente, donde luego de un mal día puede salir a caminar o sentarse por un rincón entre los árboles, los arroyos y la maleza. Si bien la historieta termina con tono optimista, afirmando que el mundo es “mágico” y vale la pena salir a explorarlo, la otra cara de la moneda es la agridulce conclusión de uno de aquellos paseos:

Calvin tiene un mal día. //Foto: Gogocomics
Calvin tiene un mal día. //Foto: Gogocomics

[6. CALVIN: El mundo no es tan malo si puedes salir de él.]

Obras consultadas

Watterson, William Boyd. (1988). The Essential Calvin and Hobbes: A Calvin and Hobbes Treasury. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1989). The Calvin and Hobbes Lazy Sunday Book: A Collection of Sunday Calvin and Hobbes Cartoons. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1990). The Authoritative Calvin and Hobbes: A Calvin and Hobbes Treasury. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1992). The Indispensable Calvin and Hobbes: A Calvin and Hobbes Treasury. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1992). Attack of the Deranged Mutant Killer Monster Snow Goons. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1993). The Days Are Just Packed. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1994). Homicidal Psycho Jungle Cat. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1995). The Calvin and Hobbes Tenth Anniversary Book. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1996). There’s Treasure Everywhere. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

_____. (1996). It’s a Magical World. Kansas City: Andrews McMeel Publishing.

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