No me canso de escribir cada año una columna sobre mi pueblo, el que me vio nacer y que me llena de orgullo contarles a turistas nativos y extranjeros, la belleza que lo identifica. Esta población ribereña encierra saberes, sabores ancestrales y una religiosidad marcada por respeto, devoción y solemnidad en torno a la celebración de la vida, pasión y muerte de Jesucristo, y es que en la ‘Ciudad Blanca’ de Mompox se celebra una Semana Santa muy peculiar, porque es de 11 días. (Lea también: Gobernación de Bolívar inaugura la primera Colmena Digital en Mompox).
Las dificultades para llegar a Mompox son cosa del pasado, pues ahora es fácil con los tres puentes de esta esta isla que la conectan con Bogotá, Cartagena y Medellín, al igual que con una aerolínea comercial que realiza vuelos para la época. Así mismo es puerto obligado de dos cruceros turísticos que traen turistas europeos, dos veces por semana.

Y es que definitivamente Mompox se convirtió en un pueblo de turismo religioso por excelencia, arquitectónico, porque tiene el Centro Histórico de los más conservados del mundo; igualmente está privilegiada en lo ambiental con sus paseos por el Río de la Magdalena, la Ciénaga de Pijiño, donde se recrea la gran fauna y flora de la región. (Lea también: Semana Santa 2026 en Mompox: así se vive la tradición).
Sus placeres gastronómicos, con sabores ancestrales en la riqueza de su oferta de platos preparados en cocinas de matronas, que hacen el deleite de paladares exigentes, al igual que sus vinos, quesos de capas, dulce de limón, butifarras, casabes y mucho más.
Ancestralidad
Las manos prodigiosas y creativas de los joyeros momposinos en sus alhajas de filigrana en plata, las macetas vidriadas del alfarero, la mecedoras de solera de los ebanistas y las forjas y herrajes ornamentales de los herreros, que hacen que sus talleres sean de visita obligada... y de compras.

Desde que comienza marzo, después de la alegre celebración del Carnaval del Río, llegan por asalto los dos semilleros de la tradición como son la Semana Santa de los Niños, infancia y tradición; y la Semana Sántica dándole paso al viacrucis tradicional. Desde ya huele a Semana Santa, y Mompox se viste de fiesta y está presta a la hospitalidad y calidez en el trato a sus visitantes, familiares y turistas para la cita de celebración de la Semana Mayor.
Ciudad adornada de distintivos
Mompox está categorizada como Patrimonio Nacional Cultural y de la Humanidad, Ciudad Valerosa, y otros distintivos con los que ha sido resaltada; y a pesar de su religiosidad a través de los tiempos y el fervor de su Semana Mayor, y de poseer 7 templos protagonistas, una Basílica menor, y 10 parroquias aledañas, le ha sido esquiva, sin justificación, la distinción de Diocesis, la cual su feligresía momposina quiere y desea serlo como reconocimiento a su legendaria tradición católica. (Lea también: Más de 1.300 hogares rurales de Mompox ya tienen internet fijo).
Se vive con enorme fe una previa solemnidad desde el jueves por la noche amaneciendo el viernes con el tradicional Paso Robado, para entonces sí acceder al encuentro con el Domingo de Ramos, luego el Lunes de Jesús de Nazareno, Martes de la Virgen de las Angustias y Ecce homo, Miércoles de serenata a los muertos; Jueves Santo de 15 pasos en una vistosa procesión; Viernes Santo con el solemne entierro, la procesión de la soledad, procesión de la Virgen de los Dolores, y llegan el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección, con la procesión Minerva.

Y termina con Jesús Nazareno a casa el Lunes de Pascua. Estas todas son las procesiones para ver y recrearse con tanta belleza, devoción y solemnidad.
Mompox, es y será un buen destino turístico, y sus atractivos cultural, arquitectónico, religioso, musical, gastronómico y demás son una carta de seguridad para el disfrute de sus visitantes.

