La música tradicional del Caribe colombiano está de luto tras conocerse el fallecimiento de Luis Guillermo De los Ríos, uno de los fundadores de Los Soneros de Gamero y el último integrante de la formación original de esta agrupación que llevó los sonidos de Gamero, Bolívar, a escenarios nacionales.
De los Ríos fue compositor, cantador y cultor de las tradiciones musicales de su tierra. Durante décadas permaneció vinculado a la memoria de Los Soneros de Gamero, agrupación que se convirtió en uno de los referentes del folclor costeño gracias a la interpretación de ritmos como el bullerengue, la chalupa y el son de negro.
Nacido en Gamero, corregimiento de Mahates, Bolívar, Luis Guillermo De los Ríos hizo parte de la primera generación de músicos que dio vida al grupo en la década de 1970, junto a figuras como Irene Martínez, Luis Magín Díaz, Pablo Tovar, Luis Lozano, Pablo Lozano, Vicente Torres y José García, bajo la dirección del músico y productor Wady Bedrán Jácome. Lea: En Gamero todos son soneros
Luis Guillermo De los Ríos, compositor de éxitos de las fiestas novembrinas
Además de su aporte como intérprete, De los Ríos dejó una huella como compositor. Entre sus creaciones se destaca “La tranca”, una canción que se convirtió en protagonista de las celebraciones y fiestas novembrinas, especialmente por su conexión con la tradición musical cartagenera y bolivarense.
También fue autor de “Fandanguito”, otra pieza que hace parte del repertorio asociado al folclor de Los Soneros de Gamero y que mantiene vivo el sonido característico de esta agrupación.
Su legado está ligado a una época en la que la música de Gamero comenzó a conquistar públicos más amplios. Los Soneros de Gamero alcanzaron reconocimiento nacional con canciones como “El lobo”, “Mambaco” y “A pilá el arroz”, además de presentaciones y grabaciones que ayudaron a visibilizar expresiones musicales tradicionales del Caribe colombiano.
Una vida dedicada a preservar la identidad de Gamero
Luis Guillermo De los Ríos fue reconocido en su comunidad como uno de los cultores que trabajaron por conservar las tradiciones de Gamero. Su historia representa la de una generación de músicos que convirtió las calles, fiestas y reuniones comunitarias en escenarios para proteger la memoria sonora del Caribe. Lea: La historia de ‘Currucuchú’, himno de la Niña Emilia que se baila en noviembre
Con su partida desaparece uno de los últimos protagonistas de la etapa fundacional de Los Soneros de Gamero, pero permanece una obra musical que continúa sonando en las celebraciones populares y en las nuevas generaciones que mantienen viva la herencia folclórica de Bolívar.