Cultural


Bertha Arnedo, la mujer que se atreve a escribir sobre béisbol

Disposición y decisión faltan en el ámbito pelotero de Cartagena, Bolívar y Colombia. En el Caribe dicen que solo hay dos deportes: el rey y los demás.

ANDREA V. CARO MARTÍNEZ

10 de diciembre de 2023 09:00 AM

Bertha Lucía Arnedo Redondo es comunicadora social, especialista en gerencia empresarial, magíster en comunicación, doctoranda en comunicación, docente titular e investigadora de la Universidad de Cartagena. La escritora y exdirectora del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC) actualmente es vicerrectora de Extensión y Proyección social y creadora del Observatorio de Patrimonio cultural de la UdeC.

Llevo muchos años escuchando sus cátedras, tan llenas de conocimiento y vida, por lo que conversar sobre béisbol sentadas en unas mecedoras en el patio del Claustro La Merced, rodeadas de las letras de Gabo y custodiadas por sus cenizas, mientras una brisa rara e inusual llega para alegrar los calurosos días que nos atormentan, ha sido una clase magistral sobre deporte, cultura, educación y, sobre todo, de identidad cartagenera. Sus ojos brillan de orgullo cuando me cuenta que junto a su esposo, coautor de los libros ‘9 Innings: la cultura del béisbol en el Caribe colombiano’ y ‘Pentágono: estudios socioculturales del béisbol en Cartagena de Indias y Bolívar’, está en proceso de publicar el tercer libro, bajo el nombre ‘Memorias de béisbol en Cartagena de Indias y Bolívar’ (2024). Lea: Libro Nueve Inning, la cultura del Béisbol en el Caribe Colombiano

Si usted se adentra a las calles de los barrios populares del Corralito de Piedra encontrará enamorados empedernidos de la pelota caliente, del deporte de silencios y bullicios permanentes que se juega bajo el templado sol o la tenue luna, en un diamante verde o en un tierrero. Un juego que despierta pasiones, que es imprescindible llevar el debate, la acalorada discusión, a las terrazas de las tiendas o en plena calle, mientras el ensordecedor pito de los carros y motos claman por un espacio para transitar.

Aunque este deporte es protagonista en las clases populares, nació en las élites cartageneras hasta migrar a los chambaculeros, quienes lo convirtieron en un elemento fundamental de la identidad cultural, pero relegado por la globalización, comercialización y el fanatismo que despierta el fútbol, siempre acaparador de diferentes dinámicas.

Arnedo Redondo no está vinculada al periodismo deportivo, ella es amante de la radio, ha dedicado su vida a la cultura y la educación universitaria, pero el béisbol corre por su sangre, es una herencia de su tío Ernesto Jiquí Redondo, campeón con la Selección Colombia de Béisbol en la Serie Mundial de 1947, y su abuelo Miguel Redondo, quien vivía alrededor de la radio y de la pelota caliente: un pelotero por convicción y no por profesión. Miguel era el encargado de custodiar los dineros de los apostadores de la época de oro del deporte que se vivía en la ciudad.

Lo heredado demanda tantos compromisos en el ser humano, entre ellos, mantener el legado de generación en generación, que la llama de la tradición e identidad familiar no se apague, que en el caso de los Redondo, es proteger la identidad de todo un pueblo. Pero no fue hasta que Arnedo Redondo llegó al Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena que se dio cuenta de que la ciudad estaba perdiendo el sentido de sociedad y que desde el béisbol podría encontrar la coalición entre todo aquel que habita La Heroica.

“En el caso de Cartagena de Indias, por el contrario, no se tiene una identidad cultural fuerte y consolidada. Desde el último cuarto del siglo XX, la identidad de los cartageneros ha estado mutando, cambiando, reconstruyéndose. Al no tener una identidad cultural sólida y entronizada, los cartageneros no nos reconocemos, no nos identificamos, no confiamos entre nosotros, no trabajamos en equipo”, se lee en ‘9 Innings: la cultura del béisbol en el Caribe colombiano’.

La escritora se adentró a desmenuzar los elementos identitarios y a comprender desde su profundidad lo importante y urgente que es salvaguardar el patrimonio material e inmaterial de la ciudad. El desafío era ser ciudad, con sus complejidades y fracturas. Encontró la manera uniendo elementos culturales, deportivos y gastronómicos que convergen en todas las clases sociales y étnicas, salvaguardando a través de la educación. Su trabajo no terminó con su puesto en el IPCC, sino que continuó cuando regresó a la Universidad de Cartagena con una investigación sobre la importancia de la cultura del béisbol en la identidad de la ciudad. Lea: La película sobre la vida de Francia Márquez estará en importante festival

De la investigación pasó a la circulación y trasladó los conocimientos a productos para todos, como los libros publicados, un podcast en creación, el museo del béisbol y declaratoria del patrimonio cultural, además de la creación de la ‘Cátedra béisbol, mi deporte, mi identidad’, avivando el amor en los cartageneros para que el rey de los deportes reine en cada hogar.

Arnedo no ha tenido tiempo para desconectarse de las realidades peloteras. Dado que los deportes asumen un discurso y una narrativa propia donde se juega, se comparte y se disfruta, y al ser Cartagena cuna de la pelota caliente en Colombia, adquirimos elementos propios en nuestra forma de ser, hablar, pensar y decidir. Sin importar si usted es un pelotero aficionado o no, dentro de su comunicación están expresiones como: botar la bola, calentando banca, coger fuera de base, cuarto bate, dar base por bola, esquina caliente, irse en blanco, poncharse, quieto en base, un jonrón con bases llenas, estar en las Grandes Ligas, estás out, entre otras.

No obstante, cuando hablamos de pasión beisbolera, no es el enfermizo manejo de las emociones sobre el juego, sino una práctica entre la razón y las operaciones lógicas de su desarrollo, entre señas y símbolos... claramente, las emociones a flor de piel también juegan un papel estratégico y de rigurosidad.

Portada de los libros: ‘9 Innings: la cultura del béisbol en el Caribe colombiano’, ‘Pentágono: estudios socioculturales del béisbol en Cartagena de Indias y Bolívar’ y ‘Memorias de béisbol en Cartagena de Indias y Bolívar’ (2024). //Fotos: Cortesía -Bertha Arnedo.
Portada de los libros: ‘9 Innings: la cultura del béisbol en el Caribe colombiano’, ‘Pentágono: estudios socioculturales del béisbol en Cartagena de Indias y Bolívar’ y ‘Memorias de béisbol en Cartagena de Indias y Bolívar’ (2024). //Fotos: Cortesía -Bertha Arnedo.

En sus libros plasma la relación entre el béisbol y la cultura, historia, lenguaje, música, cine y patrimonio. Un homenaje a la memoria del deporte, que tiene como templo al Estadio Once de Noviembre Abel Leal Díaz, un patrimonio arquitectónico nacional, un espacio que expone la movilidad social, en donde los jóvenes de todas las estratificaciones sociales sueñan con ser profesionales y dedicar su vida a la pelota caliente.

¿Sabía usted que de 29 peloteros colombianos que hasta 2022 habían llegado a la Mayor League Baseball (MLB), 28 son del Caribe colombiano?: 21 de Bolívar y Cartagena de Indias, cinco del Atlántico, dos de Sucre y uno de San Andrés y Providencia. Y aunque el béisbol logra brillar por fuera, ha perdido en su territorio la fórmula ganadora que tenía en el pasado; según Bertha Lucía, esta es: excelencia en sus talentos, dirigentes comprometidos y un periodismo especializado que existía en la voz de Melanio Porto Ariza, Napoleón Perea Castro, Mike Schmulson, Édgar Perea, entre otros. Ahora está desformulada, y aunque perdura el talento, faltan dirigentes y un periodismo que crea, avive, disponga y decida apostar desde lo económico, administrativo y deportivo.

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