Cultural


‘Gabo y Mercedes: una despedida’, el libro de Rodrigo García Barcha

Los últimos días del escritor y de su esposa son contados de forma íntima por su hijo Rodrigo García Barcha en un libro que acaba de publicar Ramdon House.

CRISTIAN AGÁMEZ PÁJARO

19 de mayo de 2021 09:45 AM

Uno no escribe varios libros, uno escribe un solo libro a lo largo de toda su vida. Digamos que es un libro con muchos volúmenes. Mientras la vida siga, uno sigue escribiendo. Lo que más me dolerá es que el último episodio, que seguramente será muy interesante y fundamental en la vida de uno, que es el de la muerte, es el único que no podré escribir”, decía nuestro Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Precisamente sobre eso que le obsesionaba a Gabo, sobre sus últimos días y sobre la muerte —su muerte—, tratan las íntimas y honestas líneas escritas por su hijo, el cineasta Rodrigo García Barcha, en el libro ‘Gabo y Mercedes: una despedida’ (Ramdon House 2021), en el que también narra los últimos días de Mercedes Barcha.

“Realmente, todo lo que quería decir sobre el libro en sí lo incluí en el libro, inclusive mis intenciones iniciales no eran un libro, sino notas personales (...) No queda nada inédito por publicar, así, importante”, dijo Rodrigo ayer, en una rueda de prensa en la que también afirmó que construyó esta crónica cuidando “no traicionar la vida privada de la familia”. En el libro se cuentan detalles desconocidos sobre el escritor y su esposa, incluso se narra la casualidad asombrosa de que un ave muerta apareciera en la silla de Gabo poco antes de su muerte, algo coincidencial con lo que sucedió con la muerte de aves cuando falleció Úrsula Iguarán, en Cien años de soledad.

“Después de un tiempo, y con el apoyo de mi hermano y de algunos amigos cercanos, me animé y aquí estoy”, sostuvo Rodrigo. Aunque también afirmó: “Nunca pensé que iba a escribir esto”.

Sobre la idea que tenía Gabo de no poder escribir de su propia muerte, mencionó: “Me apoyé un poquito en esa idea para consolarme a mí mismo de escribir sobre su muerte, sin que fuera de una manera indiscreta, a mí me sirvió para consolarme y perdonarme por escribir el libro”.

Según Rodrigo, la publicación se limita a ese episodio de la muerte de su padre y no a toda su vida en general “porque la idea del libro nació en esos —últimos— días” de Gabo, sobre el hecho de enfrentar la etapa final de su vida y por la disolución del club de los cuatro: Gabo, Mercedes y sus hijos Rodrigo y Gonzalo. “El final y la despedida se impusieron y se me antojaron como libro”, dijo.

“La obsesión con la pérdida y con la muerte es muy común de los escritores, cuando las cosas terminan como la finalidad de la vida, enmarcan la experiencia de la vida, me acordaba de todas esas muertes de sus personajes principales, puesto que él no podía escribir sobre su propia muerte, sino sobre la de sus personajes, pensé en que sería una manera de enmarcar eso”, destacó sobre la inclusión en el libro de referencias de las muertes de los personajes de Gabo.

Contó además que la decisión de no nombrar a amigos cercanos o conocidos de Gabo en el libro la tomó porque no quería excluir a nadie, “quería darle a todos los amigos el mismo valor y realmente para dar la misma impresión que tenía yo, de marcar mi propia experiencia”. Por eso solo son nombrados Álvaro Mutis, Mercedes y su hermano Gonzalo.

“Quería que el libro fuera del tamaño que saliera, ni más corto ni más largo, si no sencillamente como una expresión de mi experiencia en esos tres días y luego le agregué el capítulo final cuando murió mi madre, en agosto. Ese está contado más en el pasado, recordando ya esa etapa”, añadió sobre la publicación que escribió en inglés, pues siempre ha escrito su guiones en inglés y para hacerlo “con más soltura y más facilidad, con esa pasión de que fuera un libro bien escrito” y para escribirlo “a toda velocidad y sin tapujos, sin pensar qué estoy haciendo”. La obra luego fue traducida al español. (Le puede interesar: La casa de los García Márquez)

“Los padres, al morir, se van un poco creciendo, día a día, y volviendo figuras más gigantescas, aunque puede uno aceptar más bien los defectos que tenían, los propios sentimientos encontrados que tiene uno con sus padres, la influencia de los padres sobre los hijos es gigantesca y, además, como la vida tiene sentido del humor, con el paso del tiempo uno se va pareciendo físicamente sus padres. Es una influencia absoluta, sería demasiada larga la lista de lo que hay y lo que no hay de Gabo y de Mercedes en mí”, concluyó.

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