El evento terminó con un espectacular show de pirotecnia tanto en el interior como en las afueras del estadio.
Finalizaron los Juegos Mundiales 2013 en su novena versión y, como era de esperarse, Cali los despidió por todo lo alto con un show de luces que adornaron la grama del estadio Pascual Guerrero este domingo. Diferentes figuras alusivas al evento y al país llenaron de orgullo a los miles de caleños asistentes, a quienes el Comité Organizador agradeció por su comportamiento ejemplar y su apoyo incondicional en estas justas.
Con un video muy emotivo, que reunió los mejores momentos durante todas las competencias, se dio inicio a una noche llena de luces, música y juegos pirotécnicos, que salieron del centro de la cancha, en compañía de las delegaciones participantes y los miles de voluntarios que colaboraron con la organización de la cita orbital.
Escrito en diferentes idiomas, quedó plasmado el agradecimiento a la ciudad que por once días recibió como en casa a más de 3.500 deportistas de diferentes partes del mundo y los acompañó en cada una de sus actividades.
“Con la frente en alto podemos decir: Colombia y Cali se lucieron ante el mundo”, dijo el alcalde de la ciudad, Rodrigo Guerrero, durante la ceremonia de clausura, donde estuvieron presentes los directivos de los juegos.
Con un sombrero vueltiao salió a dirigirse al público caleño el presidente de la Asociación Internacional de los Juegos Mundiales, Jacques Rogge, que también aprovechó para dar las gracias a la ciudad por su civismo y entrega, así como a los voluntarios, los medios de comunicación y la Policía, por haber hecho parte de esta importante cita orbital. En su discurso quedaron resumidas estas palabras: “¡Muchas gracias, Cali!”.
Los bailarines Adriana Ávila y Jéfferson Benjumea, en representación de Cali, entregaron la bandera de los Juegos Mundiales al alcalde de la ciudad de Breslavia (Polonia), que será sede de la décima versión de las justas en 2017. El burgomaestre felicitó a Colombia por la organización del evento e invitó a que conozcan más de esta nación europea.
Luego de los actos protocolarios, se dio paso al show central a cargo de la Sinfónica Salsera Juvenil de Cali, acompañada de decenas de niños bailarines que, a ritmo de los temas más representativos de la región, prendieron la fiesta.
A ellos se unió el grupo ganador de una gaviota de plata en Viña del Mar, Herencia de Timbiquí, que puso a bailar a los atletas internacionales que se quedaron sobre la pista olímpica a disfrutar del espectáculo.
El show de cierre estuvo a cargo de la banda Superlitio y posteriormente del cantante samario Carlos Vives, que llegaron a complementar la música del pacífico con los buenos sonidos del rock y el sabor caribe.



