Dicen que esta ciudad es heroica porque resiste de todo.
Se imaginan ustedes un partido de fútbol en una cancha llena de huecos, desniveles, vidrios y caracuchas y que de un momento a otro el niño o joven que transporta un balón buscando el arco contrario tenga que frenarse o eludir a un caballo que de repente pasa por la mitad de la cancha.
Eso sucede con frecuencia en la cancha de fútbol de Chambacú, un escenario que ha tenido que soportar de todo, siendo de los peores lugares deportivos que ha tenido Cartagena a través de la historia.
Hay esperanza
La esperanza de poder convertirse en un gran escenario está viva. Dumek Turbay, alcalde de Cartagena, aseguró que próximamente -aseguró que los trabajos comienzan en marzo- ahí quedará un complejo deportivo, con dos canchas sintéticas de fútbol.
Pero en la previa de inicios de los trabajos, los jóvenes que juegan ahí siguen exponiendo su integridad física todos los días, tal y como ha pasado en los últimos 20 años, en donde ningún mandatario quiso anotarse un golazo entregando un buen escenario para nuestros jóvenes futbolistas.

Situación penosa
En una ciudad que se ha convertido en cantera de equipos profesionales de todo el país da es pena jugar en una cancha como la de Chambacú.
“Se juega con muchas dificultades. Mientras que se está jugando pasa un cochero por toda la cancha, los coches de caballo se estacionan al lado de la cancha, casi no permiten cobrar los tiros de esquina, hay mucha indigencia en esa zona y asustan a los niños que juegan, se necesita de presencia policial para jugar”, aseguró uno de los entrenadores cuyo equipo jugó el pasado fin de semana y pidió no revelar su nombre.
La situación en la cancha de Chambacú es crítica. “Cuando el balón cae atrás, cerca de las casas que han construido ilegalmente ahí, no lo quieren regresar. Ya ninguno de los pelaos quiere venir a jugar en Chambacú, en donde en cualquier momento puede haber una tragedia Dios no lo quiera”, comentó otro entrenador.
A la espera
Los días están contados para esta cancha, en la que se juega precisamente es por absoluta necesidad ante la falta de escenarios deportivos para este deporte en Cartagena y sus alrededores.
La familia del fútbol de Bolívar espera que termine pronto este suplicio y sus hijos jueguen con todas las garantías para que puedan desarrollar de buena forma todo su talento.
