A la cita había que llegar puntual, bien vestido, con su mejor sonrisa, pero ante todo con la mejor disposición para salir victoriosos y celebrar un pasito más en busca de la Copa América.
Antes de rodar el balón, en la tribuna de prensa, se me acercó un periodista uruguayo y me dijo: “Colombia es la selección que mejor fútbol ha mostrado en la Copa América de los Estados Unidos. Es así y punto, claro está que los partidos hay que jugarlos”. En esta fecha será presentado Kylian Mbappé como jugador del Real Madrid
Y claro que tenía razón el colega de la selección celeste porque Uruguay también iba por lo suyo, con una nómina interesante, comandada por Federico Valverde y Darwin Núñez y un técnico de mucha charretera como Marcelo Bielsa.
Colombia salió a jugar con la ventaja de tener un jugador más y ese era el público, que desde las tribunas también estaba en la obligación de alentar y empujar a los colombianos hacia un triunfo.

Rodó el balón en el Bank Of Stadium y los corazones de toda Colombia comenzaron a palpitar, su felicidad en esos 90 minutos y después del partido quedaba en mano de los jugadores de la tricolor.
Colombia tomó el control del balón, lo tocó de un lado al otro, manejo las acciones y al minuto 14 tuvo el primero tras jugada individual de Luis Díaz y cabezazo de Daniel Muñoz que se fue ligeramente desviado.
Respondió Uruguay con jugada colectiva a los 15 minutos y remate de Darwin Núñez que puso a sufrir a miles de colombianos en el escenario. Nos salvamos.
Colombia quiso responder, pero Uruguay se paraba firme, se jugaba un mano a mano, como se esperaba y el público quiso ayudar animando a su selección del alma.
El juego era intenso en la cancha. Luis Díaz tenía ráfagas de velocidad e inteligencia, ganando algunas acciones en el mano a mano y perdiendo otras.
Por Uruguay, el que más asustaba era Núñez, quien se había convertido en un dolor de cabeza para Johan Mojica, de mal partido en la primera mitad.
El partido entre el minuto 20 y 30 cambiaba de dueño, al menos con lo que se mostraba en la cancha y era Uruguay el que más metía miedo y se acercaba poco a poco.
Colombia dijo presente a los 32 minutos con un centro medido de James Rodríguez que por poco lo manda a la red de cabeza Jhon Córdoba. Volvió al partido la Tricolor, necesitaba reaccionar, sacudirse para mandar nuevamente en las acciones.
Golazo de Jeferson Lerma
A los 36 minutos apareció el gol de Colombia, James Rodríguez cobró de buena forma un tiro de esquina y apareció Jefferson Lerma, de cabeza, para marcar el 1-0 a favor de la Tricolor.
Por la vía aérea, el arma que más han utilizado en toda su historia los uruguayos, Colombia se ponía arriba en el marcador en un juego que pedía efectividad porque estaba complicado para ambas escuadras.
Golpe al mentón de Uruguay y un buen aliciente anímico para Colombia. Así, con el marcador 1-0 a favor de la Tricolor, terminó la primera parte con un juego que pudo terminar 2-0 de no ser por la falta de definición de Richard Ríos.
La roja de Muñoz
Antes del final, Daniel Muñoz vio la roja por agredir con el codo a un jugador uruguayo. Colombia se quedó con 10 jugadores y se vino la gran preocupación para los colombianos.
Los siguientes 45 minutos serían complicados para Colombia, tocaba correr más para copar los espacios, pero los jugadores de la Tricolor sabían que si estaban concentrados, ordenados, con carácter, personalidad, entrega y compromiso podrían lograrlo.
Sin Ríos ni James
A los 58 minutos, Richard Ríos, uno de los mejores de Colombia, por su garra y corazón, abandonó el terreno de juego lesionado. Eso complicaba un poco más las cosas.
A los 58 también se fue James Rodríguez, por disposición técnica, y Uruguay se ganó más confianza. Los aficionados colombianos comenzaron a sufrir y bastante.
A los 74, Lorenzo sacó a Córdoba y metió a Yerry Mina, para jugar con 5 en el fondo e intentar controlar a un Uruguay que llegaba con peligro.
“Sí se puede, sí se puede”
La hinchada se comía las uñas, Colombia se defendía como podía, prácticamente sin ataque trataba de soportar a un Uruguay que no bajaba los brazos.
El tiempo no corría, el reloj parecía pararse, se le hacía una eternidad a los colombianos cada acción del juego.
El grito de sí se puede se escuchó en reiteradas ocasiones en el segundo tiempo y eso llenaba de más coraje a los jugadores cafeteros para seguir dejando todo en la cancha.
Sí. Colombia finalmente lo hizo real, aguantó y luchó y es el otro finalista de la Copa América.
Este domingo, en Miami, Colombia se medirá ante Argentina, en la final de la Copa América.
Colombia sumó 28 fechas invicto y este es otro récord de Lorenzo.

