En los Juegos Olímpicos de París 2024, Luisa Blanco, nacida en los Estados Unidos, compitió por Colombia, dejando todo su potencial en el deporte de la gimnasia artística. Geiner Moreno, de pedir plata en las calles, a los Juegos Olímpicos de París 2024
Es hija de padres colombianos, pero por esas cosas del destino abrió sus ojos por primera vez en Los Ángeles.

Sí. Por sus venas corre sangre colombiana, esa que cada vez siente más y más. Se siente orgullosa de Colombia, su cultura y comportamiento tienen mucho de la tierra de sus padres.
Siempre se le vio feliz, contenta y con una radiante sonrisa. Se gozó su participación en la cista deportiva más importante del mundo.
Después de varias apariciones en la escena, Luisa obtuvo una puntuación final, en el All-Around, de 50.199 , situándose en la posición 23 en la competencia que se disputó en el Bercy Arena.
En una que otra competencia se escuchó música colombiana en su presentación. Eso la estremeció, fue un momento mágico para ella.
“Nací en Los Ángeles, California, pero cuando tenía seis años me fui a Dallas, Texas. Mis padres son colombianos y mi familia toda es futbolera, mi papá jugó en Millonarios en algún momento de su vida, por ahí salió mi vena por el deporte, arranqué jugando fútbol”, comentó Luisa Blanca a César Abadía, quien cubre para El Universal las incidencias de esta cita olímpica. Ana María Rendon y Santiago Arcila, eliminados en los Juegos Olímpicos
“Un día mis primas estaban haciendo gimnasia y me metí, así empezó, muy simple aparentemente, pero ese sería el inicio de un verdadero amor por este deporte. 16 años después estoy aquí, en una final de los Olímpicos y me lo disfruté”, agregó.
Está claro que su amor por Colombia no tiene comparación. “Siempre he dicho que en mi casa hay un mini Colombia, no se hablaba inglés sino español y se comía arroz, lenteja, carne, papas, pollos, empanadas, arepas. Solo se escuchaba música latina, mi papá me enseñó a bailar salsa desde los 6 años”, asegura Luisa, quien admite que: “para ser de los Estados Unidos soy muy colombiana”.
Sobre los Olímpicos, su mejor experiencia en los 22 años de vida, le dejaron una enseñanza. “No es solo venir a competir es llegar y dar lo mejor todos los días, es una oportunidad que a lo mejor no vuelve a tu vida por lo que tienes que disfrutártelo y esmerarte al máximo”, recalcó.

