La Selección Colombia Femenina arrancó su participación en la Liga de Naciones de Conmebol con una demostración contundente de superioridad al derrotar a Perú 4-1 en su partido inaugural.
El triunfo no solo pone los tres puntos en su casillero, sino que también reforzó la confianza del equipo ante un torneo recién estrenado. Lea: Cuadrado anota gol y le manda un aviso a Néstor Lorenzo; ‘aquí estoy’
Desde el pitazo inicial, las cafeteras impusieron su ritmo: buen control del balón, velocidad en las transiciones y triangulaciones incisivas que desarmaron el bloque defensivo peruano.
El primer gol llegó pronto, por intermedio de Leicy Santos al minuto 6, lo que permitió manejar el juego con más tranquilidad y abrir más espacios en el rival para ampliar la diferencia.
Los otros tantos fueron marcados por Daniela Montoya al minuto 74, la misma Leicy santos a los 89 e Ivonne Chacón a los 96.
La jugadora de Colombia Marcela Restrepo erró un penal al minuto 79 al pelear el balón por encina del arco.
La goleada 4-1 refleja también el carácter ofensivo del conjunto colombiano. Con claras llegadas, variantes por las bandas y acierto en la definición, el equipo se mostró eficaz. A su vez, defensivamente logró contener las pocas aproximaciones del adversario, haciendo valer un dominio claro en todas las zonas del campo.
Para el cuerpo técnico y las jugadoras, este resultado representa un mensaje clave: Colombia está lista para pelear en este nuevo formato de competición continental y aspira a protagonizar. La actuación colectiva, sin depender solo de individualidades, marcó un avance frente al pasado reciente.
Por su parte, Perú tendrá que reaccionar rápido. Este inicio obliga a revisar conceptos, imponer mayor presión ofensiva y reforzar su fondo defensivo si desea mantenerse competitivo en la serie. La diferencia en el marcador evidencia que hay brecha por cerrar, pero también oportunidad de mejora. Lea: Real Madrid-Barcelona: un clásico que paraliza a todo el mundo futbolero
Colombia ilusiona
En definitiva, el 4-1 de Colombia no solo es una victoria. Es un impulso para lo que viene, un recordatorio del potencial del equipo y una invitación a mantener la consistencia. En este torneo, como en toda temporada, el reto está en mantener el nivel mostrado hoy para consolidarse como contendiente serio.