Lando Norris se proclamó este domingo campeón del mundo de Fórmula 1 al terminar tercero en el Gran Premio de Abu Dhabi, última carrera del calendario. El piloto de McLaren aseguró el título en el circuito de Yas Marina en una prueba que ganó Max Verstappen, vigente tetracampeón, quien volvió a mostrar su ritmo dominante al frente del pelotón.
Con 26 años, Norris se convirtió en el undécimo británico en lograr un campeonato mundial, relevando en el historial al propio Verstappen, dueño de las cuatro coronas anteriores. El resultado se completó con el segundo lugar de su compañero Oscar Piastri, mientras que Fernando Alonso, doble campeón, cerró la cita final en la sexta posición. Lea: Fórmula 1: Max Verstappen revela cómo afronta la lucha con McLaren
Los escenarios que definieron el título de Fórmula 1
La última competencia del año llegó cargada de tensión. Norris inició el fin de semana como líder del campeonato, con 12 puntos de ventaja sobre Verstappen y 16 sobre Piastri, una diferencia que le permitía manejar el margen sin necesidad de luchar por la victoria, pero que lo obligaba a evitar errores en una carrera decisiva.

La clasificación del sábado configuró un panorama desafiante: Verstappen aseguró la pole position para Red Bull, Norris partió a su lado en la primera fila y Piastri ocupó el tercer puesto en la parrilla. Esa combinación dejaba abierta cualquier posibilidad, especialmente porque el neerlandés requería que el británico terminara cuarto o más abajo para retener el título. En el caso del australiano, sus opciones pasaban por ganar la carrera y que su compañero finalizara fuera de los cinco primeros.

Sin embargo, el desarrollo del domingo favoreció la consistencia de McLaren. Verstappen tomó el control desde el inicio, pero Norris se mantuvo firme, sin arriesgar más de lo necesario y asegurando los puntos suficientes para sellar el campeonato. Piastri, por su parte, completó una actuación sólida que lo dejó como subcampeón de la carrera y tercero del Mundial, a 13 unidades del nuevo campeón.
El título de Norris marca el final de la hegemonía de Verstappen, quien acumulaba cuatro coronas consecutivas, y representa un logro histórico para McLaren, que no celebraba un campeón desde 2008.

