Cartagena ama y siente el béisbol desde siempre. El bate, la manilla y la bola hacen parte de nuestro ADN.

Los Yankees de fracaso en fracaso, así fue su eliminación ante Tampa Bay
APAndrés Alcázar Sánchez que dio un paso importante, pero que apenas comienza un sueño. Llegar a las Grandes Ligas no es tarea fácil y él así lo entiende. Trabajar con disciplina y dedicación es lo que promete este lanzador cartagenero, que con 16 años firmó con la organización de los Rays de Tampa. Lea aquí: Cartagena no soltó el béisbol: una temporada para recordarlo
Pesa 81 kilogramos y mide un metro con 88 centímetros. Calza 45 y tiene 17 años.
Se trata de un lanzador zurdo que fue firmado por el scout, Ángel Contreras, quien tuvo el ojo clínico, creyó en él y lo apoyó en todo instante hasta lograr la firma.
“Admiro a José Quintana, quiero se algún día como él”, asegura Andrés, con gran seguridad en sus palabras.

Su entrenador y quien jugó un papel protagónico en su desarrollo fue Fernando Gaviria, de la Academia Para Pitcher Fernando Gaviria. Le puede interesar: Esta es la pulsera que el Abierto de Australia prohibió a varios jugadores
Gaviria opinó que: “Felipe es un lanzador zurdo, de gran estatura que se proyecta como un abridor sólido porque no sólo tira strike sino que tiene una recta fuerte con Spin rate alto ( la revolución con la que va la bola ), por eso le hacen mucho swing fallido. Aparte no le da miedo tirar pegado y cuenta con muy buenos picheos secundarios que lo convierten en un buen lanzador. Su recta está entre las 89 y 91 millas”.
Los inicios de Andrés Alcázar
Inició en el béisbol a los 6 años en Comfenalco, en donde estuvo desde la categoría tetero hasta pre-junior; luego pasó a jugar con Bravitos de Lemaítre como pre-junior y junior; en 2023 inició entrenamiento como pitcher en la Academia Para Pitcher de Fernando Gaviria.
Siempre fue visto como pitcher, pero en categorías menores jugó como primera base y outfielder. Se caracterizó en ese entonces por ser un bateador de poder. Integró varias selecciones Bolívar, con la que alcanzó buena figuración. Más aquí: Abierto de Australia: Alcaraz y Sabalenka ya están en semifinales

“Recibo la firma con agradecimiento a Dios primero y a mi familia, con mucha emoción y alegría de haber logrado el objetivo por el cual trabajó por años, pero también con un gran compromiso para avanzar y poder llegar a las Grandes Ligas”, comentó el menor.
Nació en Santa Lucía, pero desde hace más de 8 años vive en Marbella.
El béisbol lo lleva en el corazón y promete seguir entregando todo de sí para lograr las metas que anhela. No vale rendirse, ni desenfocarse, tiene claro el camino para llegar...

