Los milagros existen, Simón Rodríguez Lora es uno de ellos. Este niño de solo seis años fue trasplantado de hígado cuando apenas tenía siete meses de vida. No había esperanzas, pero gracias a Dios, a su madre, que fue su donante, y al grupo médico del Hospital Pablo Tobón de Medellín, hoy el pequeño Simón corre con total libertad por las calles de Cartagena. No hay impedimento, lo que hay es amor, felicidad, esperanza y ternura, así lo dice su madre, Angélica Lora.
“Simón es un ejemplo para muchos niños, hoy es un niño sano y fuerte”, añade Angélica, orgullosa de su retoño.
“Mi hijo lo disfruto todo el tiempo, pues le dieron pocas esperanzas de vida”, dice. Te invito a leer: Los resultados de la Media Media Maratón del Mar

Simón, un niño deportista
La historia de Simón se agranda por su gusto y entrega por el deporte. Hace poco participó en su categoría en la Media Maratón del Mar, evento deportivo que se hizo en Cartagena. Corrió un 1 kilómetro, poca distancia para lo que le espera en la vida, pues Simón es un ganador, guerrero y gladiador.
“Entrena running, juega fútbol y en el colegio hace natación y taekwondo”, agrega Angélica, mujer que demostró que el amor hacia un hijo, no tiene límites. Te invito a leer: Al año, entre 10 y 15 pacientes necesitan de un trasplante de hígado o de páncreas
Simón vive junto a su familia en Plazuela Mayor y cursa primero de primaria en el colegio La Concepción. Su vida es normal, como cualquier niño que disfruta la vida con inocencia.
Su padre es Edier Rodríguez.

Un poco de la historia del trasplante de hígado
La historia del trasplante de hígado es una de las mayores hazañas de la medicina moderna. El camino comenzó en 1963, cuando el Dr. Thomas Starzl realizó el primer intento en humanos en Denver, Estados Unidos. Aunque los primeros pacientes no sobrevivieron mucho tiempo, la perseverancia de Starzl y su equipo llevó al primer éxito clínico en 1967.
El verdadero impulso llegó en la década de los 80 con el descubrimiento de la ciclosporina, un fármaco inmunosupresor que revolucionó el control del rechazo de órganos. Al 25 de marzo de 2026, esta intervención ha pasado de ser experimental a un procedimiento estándar que salva miles de vidas anualmente, gracias a avances en preservación de órganos y técnicas de donante vivo.

