La polaca Maja Chwalinska protagonizó una de las grandes historias de esta edición de Roland Garros al imponerse este jueves a la rusa Diana Shnaider por 7-6 (4) y 6-4, resultado que la convirtió en la primera jugadora procedente de la fase previa en alcanzar la final del Grand Slam parisino.
La tenista de 24 años, que antes de este torneo apenas había conseguido una victoria en un Grand Slam, luchará ahora por el título frente a la rusa Mirra Andreeva, actual número ocho del mundo, quien también disputará la primera final de Grand Slam de su carrera tras vencer a la ucraniana Marta Kostyuk por 6-1 y 6-3. Lea aquí: La rusa Mirra Andreeva es la primer finalista del Roland Garros
Visiblemente emocionada tras sellar su clasificación, Chwalinska reconoció que aún intenta asimilar lo conseguido.
“Me cuesta entender lo que me está pasando”, afirmó la polaca, quien recordó que su objetivo inicial era simplemente acceder al cuadro principal del torneo.

Sin embargo, ahora afronta el desafío más importante de su carrera. “Ya sé que tengo que darlo todo. ¡Es una final de Grand Slam!”, agregó la jugadora, cuyo encuentro fue seguido desde las tribunas por Conchita Martínez, entrenadora de Andreeva. Curiosamente, ambas finalistas nunca se han enfrentado en el circuito.
Chwalinska se convirtió además en la segunda polaca que alcanza una final de Roland Garros, siguiendo los pasos de Iga Swiatek, campeona del torneo en 2020, 2022, 2023 y 2024.
La campaña de la polaca en París ha sido sobresaliente. Solo cedió un set en todo el torneo y dejó en el camino a rivales de peso como Qinwen Zheng, finalista de Grand Slam; Elise Mertens, semifinalista de un grande; y Maria Sakkari, quien también alcanzó semifinales en la capital francesa.
Su irrupción resulta aún más sorprendente si se tiene en cuenta que antes de este Roland Garros solo había ganado tres partidos sobre tierra batida en toda su trayectoria profesional. Le puede interesar: La triste declaración de Aryna Sabalenka tras perder en Roland Garros: “Quiero dejar el tenis”

La historia de Chwalinska también está marcada por la superación personal. En 2021 permaneció alejada de las pistas debido a una depresión provocada por la ansiedad relacionada con la competición y la necesidad de obtener resultados.
“Ahora la gente me ve muy tranquila, pero antes era una tempestad”, confesó la polaca, quien ha destacado en París por la variedad de recursos de su juego y por la capacidad de sorprender a sus rivales con golpes poco convencionales.
Chwalinska y un torneo histórico
Su última víctima fue Shnaider, número 25 del ranking mundial, que llegaba reforzada tras eliminar a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka.
Con una amplia gama de recursos tácticos, Chwalinska logró neutralizar la potencia de la rusa y frustró el posible enfrentamiento entre Shnaider y Andreeva, compañeras en la modalidad de dobles.

Además, la polaca se convirtió en la primera jugadora zurda que alcanza la final de Roland Garros desde Marketa Vondrousova en 2019 y buscará un logro que solo consiguió la legendaria Monica Seles, la única zurda campeona del torneo parisino, en 1992.

