Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos rechazó una solicitud del Departamento de Justicia para permitir la aplicación inmediata de la reforma al voto por correo impulsada por el presidente Donald Trump, manteniendo vigente la decisión de un juez de Boston que suspendió varias disposiciones de la medida.
Con este fallo, la orden judicial que bloquea la implementación de la reforma continuará aplicándose en una veintena de estados y el Distrito de Columbia, mientras avanza el proceso judicial.
Tribunal frena cambios de Trump al voto por correo
La decisión fue adoptada por un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Primer Circuito, que concluyó que, en esta etapa del proceso, los estados demandantes presentaron suficientes argumentos para demostrar que podrían verse afectados por la orden ejecutiva.
En una opinión conjunta, los jueces Gustavo Gelpí y Julie Rikelman señalaron que la medida ya ha generado una fuerte presión sobre las autoridades electorales estatales.
“Entre los plazos comprimidos y los cambios anticipados en los procesos electorales de los estados, el expediente indica que la orden de Trump ya ha producido una tensión increíble sobre los funcionarios electorales estatales y sus equipos”, escribieron.
El juez Joshua Dunlap, designado durante el segundo mandato de Trump, emitió un voto parcialmente disidente. Consideró que una de las disposiciones, relacionada con la elaboración de un listado de votantes por parte del Departamento de Seguridad Nacional, sí debía mantenerse vigente.
El Gobierno podría acudir al Tribunal Supremo
El Departamento de Justicia había solicitado levantar el bloqueo para que la reforma pudiera aplicarse antes de las elecciones legislativas de noviembre. Aunque la decisión no tiene alcance nacional, representa un obstáculo importante para la implementación de la orden ejecutiva.
Previamente, el Gobierno había indicado que evaluaría presentar un recurso ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos.
La orden ejecutiva forma parte de las medidas promovidas por Trump para modificar el sistema de voto por correo, modalidad que el mandatario ha cuestionado reiteradamente al asegurar, sin presentar pruebas, que favorece a los candidatos demócratas.
Continúan otras demandas contra la orden ejecutiva
Además del proceso en Boston, existen otras demandas en curso, entre ellas una presentada por el Comité Nacional Demócrata y dirigentes del partido en el Congreso.
En ese caso, un juez federal en Washington rechazó en mayo suspender la orden ejecutiva al considerar que aún era prematuro hacerlo, ya que las agencias federales todavía no habían comenzado a implementarla. Sin embargo, posteriormente el Servicio Postal de Estados Unidos inició el proceso para desarrollar las normas contempladas en la orden presidencial.
Los demandantes solicitaron ahora a la Corte de Apelaciones del Circuito de Columbia que intervenga y suspenda esas directrices antes de los comicios legislativos.

La reforma también contempla cambios al voto por correo
Entre las medidas incluidas en la orden ejecutiva figura la instrucción al Servicio Postal para modificar el diseño del correo electoral y establecer mecanismos de coordinación con los estados respecto a las listas de ciudadanos habilitados para recibir papeletas por correo.
Los estados demandantes sostienen que estas disposiciones convertirían de forma indebida al Servicio Postal en un regulador del proceso electoral y podrían afectar la distribución de las boletas.
Mientras la administración Trump y sus aliados defienden las medidas como herramientas para prevenir el fraude electoral, los demócratas y organizaciones de defensa de los derechos electorales consideran que representan una interferencia en la administración estatal de las elecciones y podrían generar incertidumbre antes de la jornada electoral de noviembre.

