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51 pisos hacia arriba: una noche con Nairo, Egan Bernal y Froome

Un encuentro cercano con tres figuras del ciclismo y una fotografía que recordó la historia compartida por Bernal y Froome.

51 pisos hacia arriba: una noche con Nairo, Egan Bernal y Froome

Egan Bernal y Chris Froome. //Tomada de Instagram

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Desde el lunes se le ha visto a Nairo Quintana por todos lados, como si se hubiera multiplicado por la región.

Las redes han estado haciendo lo suyo, dándonos la impresión de que está a toda marcha por las troncales.

Se le ha visto con la gente de La María subiendo cuesta arriba una loma recién pavimentada. Sencillo, con una camisa manga corta y una bermuda de overall. Se le vio en Turbaco, Mahates, Soplaviento, San Estanislao, Villanueva y Santa Rosa. Estuvo en las murallas comiendo frito y patacón.

También lo vieron en la Vía del Mar entrenando con un pelotón de ciclistas y algunos aficionados decidieron grabarlo para conservar el recuerdo.

Nairo Quintana está en Cartagena para encabezar la octava edición del Gran Fondo Nairo Quintana Fest 2026. El pedalista colombiano llega a la ciudad tras despedirse del ciclismo profesional en el Giro dell’Emilia, disputado el pasado 3 de octubre, poniendo fin a una destacada trayectoria de 17 temporadas en la élite y 53 victorias.

Una noche con Nairo, Egan Bernal y Froome

Nos invitaron una noche al 51 Sky Bar para compartir con él y otros ciclistas profesionales que recién aterrizaban en la ciudad. 51 pisos, casi como la cantidad de victorias que tiene el ciclista a sus espaldas. En el piso 15 nos encontramos con el gerente del hotel, Carlos Diago Heilbron, en el lobby. Durante el recorrido nos explicó que el edificio, de aproximadamente 202 metros, se organiza en dos sectores. Tomamos el único ascensor que va directo al segundo tramo. Cada cambio en los dígitos nos recordaba cuánto faltaba. “48, 49, 50…”, acompañado por un zumbido mecánico.

“Ese Nairo me ha dado alegrías estos años”, le comentó mi acompañante al gerente. Intercambiamos palabras sobre la ubicuidad de la agenda típica de un deportista de tal envergadura y trayectorias tan relevantes para el ciclismo colombiano al tratarse de un escalador con la capacidad de disputarse carreras importantes del calendario.

El Tour de Francia de 2013 fue uno de los momentos decisivos de su carrera. Chris Froome ganó aquella edición con el equipo Sky; Quintana terminó segundo, a 4 minutos y 20 segundos, y se convirtió en el primer colombiano y latinoamericano en alcanzar esa posición en la clasificación general de la carrera.

En una entrevista con EFE el 7 de octubre, el colombiano explicó que había planificado su retiro aproximadamente dos años antes. Lo acordó con su familia, con la intención de terminar su contrato con Movistar y cerrar su carrera en buenas condiciones.

La foto de un gregario y su antiguo mentor

Finalmente, llegamos a un pasadizo que conducía a unas escaleras que daban con el tan esperado piso 51. Ahí entendimos por qué se promociona como uno de los rooftops más altos del país. Nos permitía una vista de 360°; de un lado, la bahía de Cartagena y, del otro, el mar. A esa hora de la noche no se distinguía qué era tierra y qué era agua. Las luces de los edificios y las embarcaciones permitían reconstruir el paisaje en la oscuridad a través de una composición de puntos luminosos que parecían flotar en el aire.

51 Sky Bar. // El Universal
51 Sky Bar. // El Universal

Dentro del bar había una pantalla que proyectaba fotografías y gráficos en homenaje al ciclismo.

Más tarde vimos a nuestro lado al mismísimo Chris Froome. Estaba en la barra con un amigo pidiendo un cóctel. Nos acercamos para saludarlo: “Speak Spanish?”, le pregunté. A lo que el británico respondió con una sonrisa e intentando explicar con las manos que solo hablaba inglés. Un traductor terminó la conversación por nosotros y nos acomodó para una foto.

Chris Froome. // El Universal
Chris Froome. // El Universal

Al poco tiempo nos encontramos con Egan Bernal cerca de la entrada del bar. Lo saludamos, lo vimos posando para quienes le pedían selfies y luego caminó hasta unas butacas donde se sentó con Froome. Intercambiaron palabras y le pidieron a alguien del lugar que les tomara una foto: ambos se abrazaron por la nuca. El británico se puso la mano que le quedaba libre en la pierna, mientras que Bernal hizo un gesto con los dedos y sonrió a la cámara.

Egan Bernal. // El Universal
Egan Bernal. // El Universal
Egan Bernal. // El Universal
Egan Bernal. // El Universal

La fotografía contaba una historia que iba más allá de aquel saludo en un bar en una noche de Cartagena. Bernal y Froome habían sido compañeros de equipo: el colombiano, un joven gregario que llegó al Tour de Francia dispuesto a aprender; el británico, un campeón consolidado. Con el tiempo, Bernal también se convirtió en ganador del Tour y la posibilidad de que ambos disputaran el liderazgo del equipo alimentó las especulaciones sobre una supuesta rivalidad.

El colombiano llegó al Team Sky y debutó en el Tour de Francia con 21 años. Su función era ayudar a Froome como gregario. Bernal ha contado en entrevistas que observaba a Froome en las reuniones, en el autobús y durante las carreras para aprender de su experiencia.

Cuando entré a Instagram, encontré la foto publicada por Bernal en sus historias. Usó un sticker con la ubicación de Cartagena y etiquetó a Froome; el británico la reposteó poco después. La foto que unos minutos antes se habían tomado ya circulaba en la red social, mientras yo todavía los tenía allí, a unos pasos de distancia.

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