Los New York Knicks vivieron una noche de emociones encontradas en el Madison Square Garden. La franquicia neoyorquina celebró la entrega de sus anillos de campeones de la NBA y la instalación del pendón que recuerda su conquista, pero la fiesta terminó con una amarga derrota por 106-100 frente a los Philadelphia 76ers.
Lo que estaba preparado para ser una celebración inolvidable para los aficionados locales se convirtió en una jornada de frustración por el resultado.
El gran protagonista fue el veterano LeBron James, quien comenzó con victoria una nueva etapa de su carrera en la NBA, en la que afronta su temporada número 24.
Su presencia y el triunfo de los 76ers terminaron por opacar la ceremonia de los Knicks, que no pudieron acompañar los festejos con una victoria ante su público. Así, el equipo neoyorquino inició la temporada con el desafío de dejar atrás el tropiezo y demostrar que está preparado para defender su condición de campeón.
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