
Wílmar Barrios con poco trabajo en los primeros minutos. Solo se le vio cuando iban 12 de juego en el momento que le pegaron un codazo.
Cuando se fue abriendo el partido, que se puso de ida y vuelta, Barrios comenzó a ser importante en la recuperación del esférico.
Jugó de cabeza de área, muy cerca de los centrales, controlando los cierres, metiendo fuerza y anulando los asomos de la selección local.
En la cancha eso sí estaba bien ubicado, por eso en la medida que Bolivia le exigía él hacía los cierres seguros y con mucha eficacia.
Mostró personalidad, entrega, carácter y garra en el medio campo.
Roger Martínez fue asociativo en los primeros 15 minutos y mostró sus dotes de pivot.
Aguantó el balón, levantó la vista, abrió la cancha, pero no tuvo un buen socio en Luis Díaz, quien lucía enredado y sin acomodarse a las dificultades de la altura.
A los 40 minutos acompañó bien una jugada de contragolpe de Tesillo y cabeceó bien, pero controló el portero boliviano.
En el complemento, los cartageneros siguieron mostrando actitud, clase, calidad.
Wílmar salvó a Colombia al minuto 62 tras remate de Bolivia. El de La Candelaria siguió siendo el pulmón para aguantar a una Bolivia que en los primeros 20 minutos fue ganando terreno.
Roger, por su parte, habilitó de buena forma a Andrade, en clara opción de gol que desperdició el extremo de Atlético Nacional.
A los 68 minutos, Roger recibió un balón claro por el costado, controló, encaró y la metió para el 1-0 a favor de Colombia. Golazo.
Roger y Wílmar estuvieron en la cancha 86 minutos.
