La tercera reunión del año de la Junta Directiva del Banco de la República no solo dejó un alza de 100 puntos básicos en la tasa de interés de política monetaria, que se ubicó a 11,25%, sino que generó el anuncio del ministro de Hacienda, Germán Ávila, de retirarse de esa instancia de gobernanza del Emisor.
En un comunicado expedido por el banco central colombiano, se indica que en la sesión de este martes “cuatro directores votaron a favor de esta decisión, dos por una reducción de 50 pbs y uno por mantenerla inalterada”. (Lea aquí: Mercado laboral: más de la mitad de los ocupados en Cartagena, en el ‘rebusque’).

Para esa decisión, los miembros de la Junta del Emisor tuvieron en cuenta, entre otros elementos los siguientes:
- La inflación total en enero y febrero se situó en 5,4% y 5,3% respectivamente, por encima del nivel observado al cierre de 2025 (5,1%). Algo similar ocurrió con la inflación básica sin alimentos ni regulados, que aumentó a 5,4% y 5,5% en esos mismos meses, superando su registro de diciembre (5%). La moderación de la inflación total en febrero obedeció a la caída de la inflación de regulados.
- Las expectativas de inflación total continúan elevadas, aunque muestran un descenso marginal. En el caso de los analistas, para final de 2026 se redujeron en la mediana de la muestra de 6,4% a 6,3% entre las encuestas de enero y marzo, mientras que para fin de 2027 se mantienen en 4,8%. Las expectativas de inflación a diferentes plazos implícitas en el mercado de deuda mostraron ligeras reducciones en marzo, pero permanecen cercanas al 7%.
- Las cifras del Dane en su serie desestacionalizada mostraron un crecimiento del PIB de 2,2% en el cuarto trimestre del año pasado. Para todo el año 2025 el crecimiento económico fue de 2,6%, inferior al 2,9% previsto por el equipo técnico.
La guerra en Irán compromete el crecimiento y la estabilidad de la economía mundial. Sus efectos para la economía colombiana serían mixtos. De una parte, mejoraría los términos de intercambio gracias al aumento de los precios del petróleo. De otra, encarecería bienes básicos como gas y fertilizantes que el país requiere importar en montos significativos. Esto podría acentuar las presiones inflacionarias para el presente año.
El Banco asegura que “la decisión adoptada por la mayoría de los miembros de la Junta Directiva está encaminada a que la inflación retome una senda decreciente. Las decisiones futuras dependerán de la nueva información disponible”.
¿Qué dicen los analistas sobre el crédito?
Tras la decisión de la Junta Directiva de Banrepública, “el panorama para el crédito en Colombia sigue marcado por condiciones financieras exigentes y un ciclo de tasas que podría prolongarse más de lo previsto. El crédito seguirá caro”, señaló Mauricio Sabogal, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Corporación Universitaria Iberoamericana (IBERO), quien advierte que el país está transitando hacia un escenario en el que el acceso al financiamiento seguirá siendo más costoso”.
Sabogal agrega que “la decisión del banco central se produce en un contexto en el que el costo del crédito continúa siendo elevado. Para marzo, la tasa de usura para crédito de consumo se ubicó en 25,52 %, lo que refleja que, aunque ha habido una moderación frente a los picos cercanos al 45 % efectivo anual registrados a comienzos de 2023, el financiamiento sigue lejos de los niveles más favorables que experimentó el país en años anteriores”.
De acuerdo con Sabogal, más que un fenómeno temporal, el comportamiento actual de las tasas responde a un cambio en el ciclo monetario. “La evidencia apunta a que no se trata de un simple bache estacional. Muchos analistas han ajustado sus expectativas hacia un escenario de tasas más altas por más tiempo. El Banco de la República sigue priorizando el control de la inflación, lo que implica condiciones financieras más restrictivas”, señala.
En este contexto, el experto recomienda que el endeudamiento deje de verse como un mecanismo para sostener el consumo cotidiano y se enfoque principalmente en inversiones productivas o estratégicas, tanto para hogares como para empresas.
¿Por qué se retiró el ministro?
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, se retiró ayer de la sesión de Junta del Emisor y en su cuenta de X escribió que era “en rechazo del Gobierno al incremento de 100 puntos básicos en la tasa de interés de referencia”. Además, señaló que “se establece una distancia significativa entre el Gobierno y el Banco de la República, la cual solo será reconsiderada en la medida en que el Banco entienda que debe haber coherencia con la realidad económica y social del país. No podemos seguir siendo artífices de una política monetaria que solo responde a intereses de inversionistas del sector financiero”.
Así reaccionó AmCham Colombia
Tras la decisión de la Junta del Banco de la República y el anuncio del ministro de Hacienda, Germán Ávila, de alejarse de la Junta del Emisor, las reacciones del lado del sectoir empresarial no tardaron en llegar.
Para María Claudia Lacouture, presidente de la Cámara Colombo Americana, AmCham Colombia, señaló que “La economía no se puede politizar. La Constitución protege la independencia del Emisor en beneficio de la estabilidad del país”.
“Una ruptura con el Banco de la República no es una diferencia técnica, es una señal riesgosa para la estabilidad económica del país. Aquí hay un principio que no se puede perder de vista, la economía no se puede politizar, para eso existe la Junta del Banco de la República, para debatir, votar y decidir con criterio técnico, no para actuar bajo la presión del Gobierno de turno.
No podemos seguir siendo artífices de una política monetaria que solo responde a intereses de inversionistas del sector financiero”:
Germán Ávila, ministro de Hacienda y Crédito Público.
El problema de fondo es la señal que se manda tanto a nivel nacional como internacional. Cuando después de que una decisión se toma por mayoría, el Gobierno responde marcando una ruptura pública con el Banco de la República. La Constitución protege su independencia precisamente para evitar que la política se interponga sobre decisiones que deben tomarse pensando en la estabilidad del país. Desconocer ese equilibrio o intentar llevar esa discusión al terreno político, debilita la confianza en las instituciones y le hace daño a la economía. Y esas señales sí que tienen costo, generan incertidumbre, encarecen el crédito, presionan el dólar y frenan la inversión", dijo la dirigente. (Lea aquí: Se acerca el Mundial y crecen las importaciones de televisores en Colombia).
