Este viernes 10 de julio, la subida del yen empujó a la baja al dólar en los mercados internacionales, que cayó 0,15% frente a una cesta de divisas. El dólar parecía abocado a cerrar la semana sin grandes variaciones, en un momento en que las renovadas ganancias como activo refugio se vieron contrarrestadas por el retroceso de las expectativas de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal.
La moneda estadounidense abrió la jornada a un precio promedio $3.72,94, lo que representa una caída de $32,44 frente a la TRM que para hoy se ubicó en $3.305,38. Se han realizaron 105 transacciones por US$55 millones. La moneda registró un nivel mínimo de $3.266,20 y un máximo de $3.285.
Las posibles razones del dólar barato en Colombia
Corficolombiana reveló que un informe de Banco de Bogotá arrojó que hay un incremento de la posición de los TES (títulos del Gobierno) por parte de los inversionistas extranjeros, quienes incrementaron sus posiciones en juicio y alcanzaron su nivel de TES más alto de la historia.
“Esto explica el movimiento del dólar a la baja en junio y lo que llevamos de julio. Un inversionista extranjero, cuando quiere aprovechar las buenas tasas que en Colombia se pagan, debe traer los recursos y así tomar posición. Si la compra se realiza por medio de operaciones de derivados, la entidad financiera que venda la operación realiza la compra de TES para cubrir su operación. Esto sigue demostrando que el carry trade sigue completamente vigente”, dijo Mauricio Acevedo, estratega de divisas y derivados de Corficolombiana.
Agregó que el rebote del dólar se puede dar cuando haya toma de utilidades, es decir, cuando se liquiden las posiciones de las posiciones de TES y se compren dólares para llevarse las utilidades al exterior. Dijo que son procesos normales y se pueden dar en cualquier momento.
A nivel internacional, los inversionistas parecían restar importancia al recrudecimiento de las tensiones en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, pero la ruptura del alto el fuego entre EE.UU. e Irán ha vuelto a ensombrecer las perspectivas sobre los precios de la energía y la inflación mundial.
“El fantasma de la guerra sigue cerniéndose sobre la confianza de los mercados”, dijo Thierry Wizman, estratega global de divisas y tipos de interés de Macquarie Group.
“La pregunta a la que se enfrentan los operadores es si Irán está dispuesto a volver a una guerra cinética a gran escala con EEUU y sus aliados si fuera necesario para reforzar su reivindicación de control sobre el estrecho de Ormuz”, dijo.

