En abril el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el país por fin mostró una caída. El reporte del DANE lo ubicó en 0,78%, menor en 47 puntos básicos al reportado en igual periodo de 2022 (1,25%); mientras que la variación anual se situó en 12,82%. (Lea aquí: “La inflación se puede convertir en más hambre y pobreza para Cartagena”).
El dato de abril fue inferior al que preveían los analistas e incluso el Banco de la República, que pronosticaban 0,9%, precisa Sergio Olarte, economista principal Scotiabank Colpatria.
En abril las mayores variaciones de precios se reportaron en los grupos de bebidas alcohólicas (1,43%), transporte (1,28%) y alojamiento, agua y electricidad (1,15%).
En Cartagena, el IPC mensual (abril) fue de 0,94%, el tercero más alto entre las ciudades que mide el DANE y el dato anual es de 13,7%. El abril, los grupos que mayores variaciones de precios reportaron en la capital de Bolívar fueron transporte (3,26%), bebidas alcohólicas (2,06%) y bienes y servicios diversos (1,07%). En lo corrido del año –de enero a abril– las mayores variaciones están en transporte (10,43%), educación (8,8%) y bebidas alcohólicas (8,06%).
Aunque la variación promedio nacional para el servicio de energía fue de 1,69% en abril y la anual del 19,49%, en la Costa Caribe todas las ciudades estuvieron por encima del 20%. La mayor variación de precios anual en la electricidad se reportó en Montería (26,77%) y la menor en Barranquilla (21,14%). En Cartagena fue del 25,89%.
En el país las mayores variaciones de precios anuales se reportaron en: productos de limpieza (28,16%), leche (27,83%), compra de vehículos (23,12%), combustibles (22,87%) y frutas frescas (20,84%). (Lea aquí: Inflación de marzo: los cinco productos que más suben de precios).

El resultado de la inflación anual a abril es el más bajo en lo corrido del 2023, destaca ANIF Centro de Estudios Económicos, que añade que “tal como lo habíamos anunciado, marca el fin de la tendencia alcista y llegando a niveles cercanos a noviembre de 2022 (12,53%)”.
Sergio Olarte Armenta, economista principal de Scotiabank Colpatria, considera que “el dato de la inflación de abril muestra una señal positiva hacia el comienzo de la desaceleración de la inflación y de aquí en adelante vemos que este indicador se va a desacelerar gradualmente para llegar alrededor del 9 % al final del año”.
Prevé que el Banco de la República, en su reunión de junio, dejaría de subir la tasa de interés dejándola estable en el 13,25 % por la mayor cantidad de meses posibles mientras que la inflación comienza a tener un solo dígito, esto se presentaría alrededor de octubre.
Laura Peña, economista de BBVA Research para Colombia centró su análisis en el IPC de alimentos y señaló: “La inflación de alimentos generó la mayor sorpresa bajista, pasando de una variación anual de 21,8% a 18,5%. Esta se explica por disminuciones en todas las subcanastas, con el protagonismo de los perecederos que cayeron desde el 23,7% hasta el 16,9%. La inflación básica (sin alimentos) continuó al alza en términos anuales, pero a un menor ritmo, al incrementar 9 puntos básicos y ubicarse en 11,51%”.
La economista de BBVA destaca, además, que “la canasta de servicios fue la segunda con mayor aceleración, alcanzando un 9% en la variación anual. Su resultado se explica por presiones en las divisiones de arriendo, comidas en establecimientos de servicio a la mesa y los servicios relacionados con la copropiedad”.
Desde BBVA Research se prevé que la inflación de alimentos mantenga un buen ritmo de desaceleración en los próximos meses, aunque pueden materializarse algunos riesgos asociados a temas de logística y precios de combustibles.
