Construcción


Los jóvenes marcan las tendencias en el sector edificador

La evolución de la vivienda está estrechamente relacionada con sus preferencias, sobre todo en los últimos años que los millennials han aumentado su poder adquisitivo.

TANIA FLÓREZ DECHAMPS

21 de octubre de 2020 12:00 AM

¿Cómo será la vivienda en unos años? ¿Seguirán predominando los apartamentos o volverán a ser más populares las casas amplias? ¿Aumentarán las ofertas de apartaestudios y espacios para el coliving? Estas respuestas están sujetas a las preferencias y necesidades de la población joven, que cada vez más se interesa en comprar casa propia.

El 43 % de los millennials (nacidos a partir de los años 80 y hasta mediados de los 90) considera que arrendar un inmueble es “tirar en saco roto” el dinero y alrededor el 60 % cree que comprar vivienda es una buena inversión a largo plazo, pues por los altos precios del alquiler, es mucho mejor pagar una hipoteca, de acuerdo con un estudio publicado en 2018 por Fotocasa, un portal inmobiliario español. (Le puede interesar: Las nuevas dinámicas en la compra de vivienda en medio de la pandemia).

El informe Geo-tendencias de la Construcción de la Cámara Colombiana de Construcción (Camacol) destaca que observando las dinámicas de las nuevas generaciones es posible anticipar las tendencias en vivienda, pues son los jóvenes quienes protagonizan los comportamientos que luego se generalizan a medida que envejece la población.

“La edad es determinante al analizar las tendencias en las preferencias de las personas que adquieren vivienda. El rango etario entre 20 y 40 años sigue siendo un importante referente, ya que se está en el momento donde se toman decisiones trascendentales para conformar un hogar y la inversión de largo plazo”, explicó a El Universal Sandra Forero, presidenta de Camacol.

Ejemplo de ello es que 4 de cada 10 hogares en el país son unipersonales o están conformados por dos personas y en respuesta a esta tendencia, ha crecido la oferta de apartaestudios, que entre 2009 y 2018 era de 4 % y 6 % pero que dos años después es del 14 %, según información de Coordenada Urbana.

“La adaptación del producto inmobiliario a las realidades demográficas del país ha ajustado las áreas promedio de vivienda. A nivel regional, se observa que los apartaestudios tienen una mayor preeminencia en departamentos como Bolívar, Magdalena, Bogotá y Quindío”, señala el informe de Camacol (También puede leer: Microapartamentos, una tendencia práctica para los jóvenes).

Esta transformación hacia espacios más reducidos, relacionadas con comportamientos sociodemográficos como el aumento de la participación de la mujer en el mercado laboral y la disminución en la tasa de fecundidad, ha sido evidente y progresiva desde principios de siglo: en el 2000, cerca del 58 % de las viviendas que se construían eran casas; en el 2005, 60 % de la construcción estaba representada en apartamentos y en el 2019 aumentó al 85 % las unidades habitacionales pendientes por construir en esta categoría, de acuerdo con cifras del DANE.

El perfil poblacional en Colombia se acerca, de manera acelerada, al de países europeos como España, Francia o Italia, donde el 31,8 % de los hogares son unipersonales, el 16 % de las familias son monoparentales (padre o madre cabeza de hogar) y el 70 % viven en casa propia, según la Oficina de Estadísticas de la Unión Europea.

“Por esta razón, tanto el mercado como las herramientas de política pública deben ajustarse e innovar para satisfacer eficientemente las necesidades de los hogares en Colombia”, señala el estudio de Camacol.

Para tener en cuenta

Para reducir los riesgos de una inversión importante como la compra de una casa, los jóvenes deben considerar ciertos factores antes de asumir un crédito hipotecario. Andrés Mauricio Giraldo Silva, magíster en administración económica y financiera y docente Areandina, específica tres claves.

“Primero, el ahorro programado; segundo acceder al crédito bancario con conocimiento de las diferentes alternativas de préstamo (con los bancos se hacen negocios, ellos no le están haciendo un favor) y por último, y si es sujeto de beneficios, buscar subsidios de vivienda que ayuden a disminuir el valor de la deuda futura”.

Agrega que “para no caer en errores a la hora de acceder a un crédito se debe tener en cuenta la capacidad de endeudamiento que no debe sobrepasar el 30 % del ingreso mensual. Y preferiblemente que dicho porcentaje sea en su mayor porción dedicado al pago de su crédito hipotecario”.

El profesor Giraldo comenta que aunque se requiere perseverancia y organización para aprovechar al máximo las subvenciones de vivienda que ofrece el Gobierno, quienes tengan ingresos de hasta dos salarios mínimos mensuales legales vigentes podrían ahorrarse hasta $ 40 millones si aplican al subsidio de las caja de compensación y al programa Mi Casa Ya.